Los Cañones que iban a Salvar al III Reich
27 octubre, 2008 Por Iñaki

El V3 o Hochdruckpumpe.
Meses antes de la caída del III Reich comenzaron a circular gran cantidad de rumores sobre nuevas y poderosas armas que estaban desarrollando lo científicos nazis y que serían capaces de cambiar lo que ya era una derrota inminente. Pocos dieron credibilidad a estos rumores, incluidos los mismos alemanes, y la mayoría pensaba que se trataba de un intento desesperado de levantar la moral. Sin embargo, cuando los aliados comenzaron a adentrarse en terreno Alemán, se dieron cuenta de que esos rumores no eran simple propaganda.
Y es que perplejos se quedaron los aliados cuando encontraron en las playas francesas el V3 o Hochdruckpumpe (bomba de alta presión).

Era un cañón de 140 mtrs de largo con ramificaciones laterales que le daban un aspecto de espina de pez.

En estas secciones laterales se producían unas pequeñas descargas que aceleraban el proyectil de forma secuencial hasta alcanzar una velocidad de salida de 1.370 mtrs por segundo (Mach 4).

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Este proyectil, capaz de transportar 140 kg. de explosivos y alcanzar más de 130 km. de distancia, era más parecido a un misil que a una bala de cañón ya que usaba aletas para estabilizar su vuelo. Los aliados descubrieron dos de estos V3, uno de ellos en Calais que apuntaba directamente a Londres.
Otro de estos super-cañones con los que se encontraron fue el Cañón-Sónico.

Estaba formado por dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. A través de los tubos entraba en la cámara una mezcla de oxígeno y metano que era detonada de forma cíclica.

Las ondas de sonido que generaban estas explosiones eran concentradas y lanzadas por los reflectores produciendo una especie de “rayo” de sonido de gran amplitud capaz de matar en treinta segundos a una persona que se encontrara a menos de 50 mtrs. y provocar dolores insoportables a los que que estuvieran a 250 mtrs.

Curiosa ilustración de Tintín donde aparece el cañón sónico.
Encender altavoces
Nunca se llegó a usar en el campo de batalla aunque al parecer las pruebas que se realizaron con animales fueron satisfactorias.
El que sí llegó a un campo de batalla, pues se instaló en un puente sobre el Elba aunque no llegó a pegar un sólo tiro, fue el Cañón de Viento.

Este raro engendro con el cañón doblado era una maravilla de la química ya que actuaba con una mezcla crítica de oxígeno e hidrógeno en proporciones moleculares seleccionadas. Esta mezcla producía una explosión que lanzaba un “proyectil” de aire. Algo así como un taco comprimido de aire y vapor de agua capaz de destrozar planchas de madera de 2,5 cmtrs. de grosor a más de 180 mtrs. de distancia.
Otros muchos apenas llegaron a superar la etapa de proyecto como el Cañón vortex. Una especie de obús que disparaba proyectiles cargados con carbón pulverizado y un explosivo de acción lenta que, en teoría, provocaría pequeños torbellinos capaces de derribar un avión.
El Cañón Electromagnético que aceleraba los proyectiles con la fuerza de imanes (En la actualidad se sigue desarrollando esta tecnología).

Este es un proyecto inglés de después de la guerra
La Bomba Endotérmica. Una bomba cuya explosión provocaría sobre una amplia zona, un drástico descenso de las temperaturas congelando todo lo que allí hubiera. Se pretendía matar a las personas y conservar las infraestructuras.
También el Cañón Solar, un experimento basado en los famosos espejos de Arquímedes y que sería capaz de concentrar los rayos solares sobre las posiciones enemigas.

Recreación artística.
Más en:
http://www.astronautix.com/lvs/v3.htm
http://greyfalcon.us/restored/AN%20INVENTORY%20OF%20NAZI%20SECRET%20WEAPONS.htm
http://sgm.casposidad.com/ultrasecreto/supertec.htm
http://www.geocities.com/pentagon/2833/wunderwaffen/supergun/supergun.html
Hace 10 años, el 28 de Octubre de 1998, falleció mi padre. Se llamaba Isidro.
A pesar del tiempo transcurrido aún le echo de menos y sigo lamentando el tiempo que no pude pasar con él.
Le mando un beso allá donde esté.





Muy interesante tu artículo, desde luego en inventiva no les ganaba nadie a los alemanes. Me gustaría saber cuanto destinaban a investigación de armas, quizas si lo hubiesen empleado en armas al frente la historia sería distinta.
MIguel.
La verdad que me he quedado a cuadros, lo más curioso de todas estas ideas o proyectos lo cogieron los aliados para fabricar sus armas, en la actualidad “nunca” se han usado.
Pero me hace pensar, si en tiempos de la II Guerra Mundial había estas investigaciones en la actualidad estos proyectos estarían mejorados considerablemente…
Porque Esta Mania de poner Mayúsculas allí Donde No van?
Es que “Cañones” es en realidad el apellido de alguna persona en vez de un arma ? O quizás “Salvar” es una ciudad Alemana ?
pues claro que que Cañon es u apellido: Mesier Cañon , un frances pionero de la balistica, que no te enteras Endy!!!
El cañon sonico lo conocia a un especial de la revista Mas Alla, que hablaban de las armas innovadoras de los Nazis y que estan desarrollando los EEUU
Y menos mal que Hitler era político y no militar, que de serlo, habría esperado a 1945 para iniciar la guerra contra Polonia (sus asesores militares le habían advertido que su armamento al comienzo de la guerra podría ser enormemente mejorado para esa fecha aunque los rusos también llegaran a fortalecerse al máximo para esa fecha pero para ese loco del bigotucho, conquistar Polonia era “algo urgente y necesario para el orgullo del III Reich”…).
Se nota que el símbolo de su bandera era un símbolo de mala suerte: Así les fue ^_^
Ya veo que el tema del articulo son los cañones nazis pero si quieren saber mas sobre los nazis y sus posibles alcances en tecnologia les recomiendo que lean este articulo:
http://greyfalcon.us/restored/Operation.htm
sobre la posible base alemana en el antartico y el uso de platillos Vril para defendenderla despues del fin de la segunda guerra mundial
Por algo la tecnología alemana es mitica…menos mal que no terminaron todos esos proyectos; y no olvidemos gracias a quienes se conquistó el espacio.
Un saludo.
fe de erratas: “í” en lugar de “i”.
Wow, impresionante artículo.
El cañón sónico da pavor.
EL cañón sónico fue probado con prisioneros de guerra.
JESHUA HITLER SI FUE MILITAR AUNQUE RECIBIO MEDALLAS IMPORTANTES NUNCA TUVO UN CARGO IMPORTANTE EN EL EJERCITO,NUNCA PASO DE CABO.
AQUI TE MANDO SU BIOGRAFIA.
Adolf Hitler (20 de abril de 1889 en Braunau am Inn, Imperio Austrohúngaro, hoy Austria – 30 de abril de 1945 en Berlín) fue un militar y político alemán de origen austriaco que estableció un régimen nacionalsocialista en el que recibió el título de Reichskanzler (canciller del Imperio) y Führer (caudillo, líder o guía)
Como jefe del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP), dirigió el gobierno del país de 1933 a 1945, período en el que ocupó sucesivamente los cargos de canciller, Jefe de Gobierno y Jefe de Estado.
Consiguió el poder durante el período de crisis de Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Utilizó propaganda y oratoria carismática, enfatizando en el nacionalismo, el antisemitismo y el anticomunismo. Después de reestructurar la economía y rearmar las fuerzas armadas, estableció una dictadura totalitaria. Perseguía una agresiva política exterior para ampliar el Lebensraum (espacio vital) alemán, y desencadenó la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia.
Aunque la Alemania Nazi y las Potencias del Eje ocuparon la mayoría de Europa y partes de Asia en su apogeo, fueron finalmente derrotadas por los Aliados. Al final de la guerra, las políticas de conquista territorial y subyugación racial de Hitler habían llevado muerte y destrucción a decenas de millones de personas, incluyendo el genocidio de unos seis millones de judíos en lo que se conoce como el Holocausto.
En los últimos días de la guerra, Hitler y su nueva esposa, Eva Braun, se suicidaron en su búnker subterráneo de Berlín, mientras la ciudad era invadida por el Ejército Rojo de la Unión Soviética.
Adolf Hitler nació en Braunau am Inn, una pequeña aldea cerca de Linz en la provincia de la Alta Austria, no muy lejos de la frontera alemana, en lo que entonces era el Imperio Austrohúngaro. Fue el cuarto hijo de seis. Su padre, Alois Hitler (1837–1903), fue un agente de aduanas. Su madre, Klara Pölzl (1860–1907), fue la tercera esposa de Alois. Ella era también su prima, así que se tuvo que obtener una dispensación papal para el matrimonio. De los seis hijos de Alois y Klara, sólo Adolf y su hermana Paula llegaron a la edad adulta. El padre de Hitler también tuvo un hijo, Alois Jr, y una hija, Angela, con su segunda esposa.
Alois Hitler nació fuera de matrimonio. Durante los primeros 39 años de su vida llevó el apellido de su madre, Schicklgruber. En 1876, tomó el apellido de su padrastro, Johann Georg Hiedler. En el siglo XIX eran comunes en Austria las variantes del apellido Hüttler, Hiedler, Hittler y Hitler.
La propaganda de los Aliados explotó el apellido original de la familia de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Panfletos portando la frase \"Heil Schicklgruber\" fueron lanzados desde el aire sobre ciudades alemanas. Pero él nació legalmente como Hitler y fue también relacionado con Hiedler a través de su abuela materna, Johanna Hiedler.
El nombre \"Adolf\" viene del antiguo alto alemán y significa \"lobo noble\" (Adel=nobleza + wolf=lobo).[7] De ahí que uno de los apodos de Hitler puestos por él mismo fuera Wolf o Herr Wolf —comenzó a usar este apodo a principios de los años 1920 y se le dirigían con él sólo los amigos íntimos (como \"Tío Wolf\" por los Wagner) hasta la caída del Tercer Reich.[8] Los nombres de varios de sus cuarteles generales dispersos por toda Europa Continental (Wolfsschanze en Prusia Oriental, Wolfsschlucht en Francia, Werwolf en Ucrania, etc.) reflejan esto. Hitler era conocido como \"Adi\" por su familia y parientes más cercanos.
SU EDUCACION
El joven Hitler fue un buen estudiante en primaria. Pero en sexto, su primer año de enseñanza secundaria (Realschule) en Linz, suspendió y tuvo que repetir el curso. Sus profesores dijeron que no tenía \"deseo de trabajar\".
Hitler afirmaba que su bajón en la educación fue una rebelión contra su padre, que quería que el niño le siguiera en una carrera como agente de aduanas; en cambio, Hitler quería convertirse en pintor. Esta explicación se sostiene aún más por la posterior descripción de Hitler de él mismo como un artista incomprendido. No obstante, después de la muerte de Alois el 3 de enero de 1903, el trabajo escolar de Hitler no mejoró. A la edad de 16 años, Hitler abandonó la educación secundaria sin un título. Hitler en sus estudios fue un gran estudiante ya que recibió muchos premios por ser un gran académico sobre todo en la materia de Historia militar.
Hitler era un chico inteligente, pero cambiante, y en dos ocasiones suspendió el examen de entrada a la Universidad de Linz. Allí quedó cautivado por las lecturas pangermánicas y antisemitas del profesor Leopold Poetsch, quien influyó notablemente en la mente del joven.
Hitler era devoto de su madre y probablemente odiaba a su padre, quien era un estricto disciplinario. Padre e hijo tampoco compartían sus ideas políticas. Alois Hitler también deseaba que su hijo llegara a ser funcionario como él, empleo del que se sentía muy orgulloso y al que había llegado prácticamente sin una base académica. Pero al joven Hitler ese futuro no le seducía en absoluto, ya que estaba demasiado alejado de su objetivo, las artes. Se interesó por la pintura y la arquitectura, pero no logró ser admitido en la Escuela de Bellas Artes de Viena al no poseer el talento deseado, lo cual le decepcionó mucho. A pesar de su fracaso, decidió quedarse en Viena, viviendo de la venta de sus pinturas con grandes dificultades económicas (llegó a vivir durante tres años en un albergue para indigentes), para seguir pintando y presentarse a un segundo examen de ingreso, que no llegó a realizar nunca. Viena, una ciudad cosmopolita, con mucha vitalidad intelectual y multicultural, le era por completo incomprensible. En aquella época, en Viena existía un importante ambiente antisemita.
Se trasladó a Múnich en 1913 para eludir el servicio militar en su país, aparentemente porque no deseaba servir a las órdenes de oficiales húngaros y judíos, y atraído también por la prosperidad y fortaleza que mostraba Alemania, en contraste con la decadente y débil Austria.
Al inicio de la Primera Guerra Mundial (1914) decidió alistarse como voluntario en el ejército alemán. Realizó su servicio en Francia y Bélgica como mensajero del 16° Regimiento de Infantería Bávara de Reserva, que lo expuso al fuego enemigo. También aprovechó para dibujar algunas historietas y dibujos de instrucción para el periódico del ejército. Fue ascendido al rango de cabo y condecorado en varias ocasiones por su valor en combate, destacando especialmente la consecución de la Cruz de Hierro de segunda clase el 2 de diciembre de 1914, y la Cruz de Hierro, primera clase, el 4 de agosto de 1918, un honor raras veces dado a un soldado de tan baja graduación (ya que aún no era ciudadano alemán, no fue promovido más allá del grado de cabo). En octubre de 1916, en el norte de Francia, Hitler fue herido en la pierna, regresando al frente en marzo de 1917.
El 15 de octubre de 1918, poco antes del final de guerra, Hitler fue trasladado a un hospital de campaña, donde quedó temporalmente ciego por un ataque con gases tóxicos. Una investigación realizada por Bernhard Horstmann indica que su ceguera pudo haber sido resultado de una reacción histérica a la derrota alemana. Hitler expresó metafóricamente que durante aquella experiencia, al quitarse la venda que cubría sus ojos, fue cuando descubrió que el objetivo de su vida era lograr la salvación de Alemania. Mientras, fue tratado por un médico militar y un especialista en psiquiatría, que, según se informa, diagnosticó al cabo como «incompetente para comandar gente» y «peligrosamente psicótico». Su comandante declaró: «¡Nunca promoveré a este histérico!».
SU ASCENSO AL PODER
Tras su derrota en las elecciones presidenciales de 1932, los nazis y los comunistas iniciaron una ola de revueltas y violencia callejera que solamente empeoró la situación de los débiles e inestables gobiernos de Heinrich Brüning, Franz von Papen y Kurt von Schleicher al colapso. Estos gobiernos fueron incapaces de gobernar con la aprobación del Reichstag (Parlamento), por lo que dependían del Presidente Paul von Hindenburg para mantenerse. Hindenburg ya era muy anciano, y era propenso a ser manipulado.[12] Luego de forzar la renuncia de Schleicher, en enero de 1932, Hindenburg fue convencido por Papen de que solamente Hitler podría gobernar con aprobación del Reichstag[13] y lo nombró Canciller alemán el 30 de enero de 1933. Papen había pactado con Hitler días antes para formar un gobierno conjunto,[14] ya que pensó que podría dominar al futuro dictador. Hitler disolvió el Parlamento y convocó elecciones, liderando el Partido Nacional-socialista. Una semana antes de las votaciones, se produjo un incendio en el edificio del Reichstag y Hitler, tras acusar a la oposición comunista y social-demócrata del incendio, promulgó leyes de excepción, eliminando y persiguiendo a muchos adversarios políticos.
Consiguió la mayoría en las elecciones de mayo (aunque muchos historiadores señalan que no logró un apoyo importante por parte del pueblo alemán inicialmente). En poco tiempo, logró afianzarse en el poder, detentando los cargos de canciller y presidente de la República a la muerte de Hindenburg (2 de agosto de 1934), nombrándose a sí mismo Reichsführer. Estableció el nacional-socialismo como único partido legal. Eliminó a los oponentes de su propio partido y a colaboradores de dudosa fidelidad durante la llamada «Noche de los cuchillos largos», iniciando el proceso de eliminación de diversos grupos raciales, políticos, sociales y religiosos que consideraba «enemigos de Alemania» y «razas impuras», lo que más tarde le llevó a crear los campos de concentración para la liquidación sistemática de comunistas, judíos, Testigos de Jehová (Bibelforscher), gitanos, enfermos mentales y homosexuales, principalmente, así como a un intenso rearme.
Economía y cultura
Hitler estuvo a cargo de una de las mayores expansiones de la producción industrial y la mejora civil como nunca se había visto en Alemania, en su mayoría sobre la base de la deuda de flotación y el rearme. Durante un discurso de la Organización de las Mujeres Nacional Socialistas en septiembre de 1934, Adolf Hitler argumentó que para la mujer alemana su mundo era \"su marido, su familia, sus hijos, y su casa.\" Esta política fue reforzada al instaurar la Cruz de Honor de la Madre Alemana, junto con incentivos económicos para la mujer que tuviera cuatro o más hijos. La tasa de desempleo se redujo sustancialmente, en su mayoría a través de la producción de armas y el envío de la mujer a casa, para que los hombres pudieran ocupar sus puestos de trabajo. En vista de esto, se llegó a afirmar que la economía alemana logró emplear a todos, al menos según la propaganda de la época. Gran parte del financiamiento para la reconstrucción y el rearme vino de la manipulación de la moneda por Hjalmar Schacht, incluyendo los créditos a través de las cuentas mefo. Los efectos negativos de esta inflación se compensaron durante los años siguientes por la adquisición de oro de las tesorerías de las naciones anexadas.
Hitler también estuvo a cargo de una de las más grandes campañas de mejora de la infraestructura en la historia alemana, con la construcción de decenas de represas, autopistas, ferrocarriles, y otras obras civiles. Hitler insistió en la importancia de la vida familiar: los hombres debían ser el \"sostén de la familia\", mientras que las prioridades de la mujeres debían ser la educación de los hijos y las tareas domésticas. Esta revitalización de la industria y la infraestructura se produjo a expensas del nivel general de vida, al menos para los que no fueron afectados por el desempleo crónico después de la República de Weimar, ya que los salarios se redujeron ligeramente durante la Segunda Guerra Mundial y se aumentó en un 25% costo promedio de vida. Los obreros y los agricultores, los votantes frecuentes del NSDAP, sin embargo, registraron un aumento en su nivel de vida.
El gobierno de Hitler auspicio la arquitectura en una escala inmensa, junto con Albert Speer que pasaría a ser el famoso \"Arquitecto del Reich\". Si bien como arquitecto fue importante en la aplicación clasicista y la re interpretación de la cultura alemana, Speer demostró ser mucho más eficaz como ministro de armamento en los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. En 1936, Berlín fue sede de los Juegos Olímpicos de verano, que fueron inaugurados y dirigidos por Hitler como una forma de demostrar la superioridad aria alemana sobre todas las demás razas. Olympia, la película sobre los juegos y otras películas documentales de propaganda para el partido nazi fueron dirigidas por el cineasta personal de Hitler, Leni Riefenstahl.
Aunque Hitler hizo planes para una Breitspurbahn (una red de ferrocarriles de amplio calibre) estos fueron cancelados tras el inicio de la II Guerra Mundial. De haber sido construido el ferrocarril, su calibre habría sido de tres metros, siendo incluso más amplio que el ferrocarril Great Western de Gran Bretaña.
Hitler también contribuyo al diseño de un automóvil accesible y practico para el pueblo, automóvil que más tarde se convertiría en el Volkswagen Beetle, cuyo diseño y construcción le fue encomendado al Ing. Ferdinand Porsche. La producción de este también fue aplazada a causa de la guerra.
Hitler consideró a la antigua Esparta como el primer estado Nacional Socialista, y alabó su tratamiento eugenésico de los niños deformes.
II Guerra Mundial
Triunfos iniciales
El 12 de marzo de 1938, Hitler presionó a Austria para la unificación con Alemania (el Anschluss) e hizo una entrada triunfal en Viena el 14 de marzo. A ello le siguió la intensificación de la Crisis de los Sudetes, en la zona de habla alemana de Checoslovaquia conocida como Sudetes; Esto condujo al Acuerdo de Munich de septiembre de 1938, que autorizó a la anexión y ocupación militar inmediata de estos distritos por parte de Alemania. Como resultado de la cumbre, la revista TIME proclamó a Hitler Hombre del Año de 1938. El Primer Ministro británico, Neville Chamberlain, saludó este acuerdo como la \"paz en nuestro tiempo\", pero al dar forma a las exigencias militares de Hitler, Gran Bretaña Y Francia también abandonaron Checoslovaquia a Hitler. Hitler ordenó al ejército alemán entrar en Praga el 15 de marzo de 1939, tomando el Castillo de Praga y de Bohemia y proclamando un protectorado alemán en Moravia.
Tras ello, Hitler eleva quejas relativas a la ciudad libre de Danzig y el corredor polaco (la Crisis de Danzig), que fue cedida por Alemania en virtud del Tratado de Versalles. Gran Bretaña no había podido llegar a un acuerdo con la Unión Soviética para una alianza contra Alemania, y, el 23 de agosto de 1939, Hitler firma a un pacto secreto de no agresión (el Pacto Molotov-Ribbentrop) con Stalin en el que se acordó la probable partición de Polonia entre La Unión Soviética y la Alemania nazi. El 1 de septiembre, Alemania invadió la parte occidental de Polonia. Después de haber garantizado la asistencia a Polonia, Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Alemania el 3 de septiembre, pero no actuan de inmediato. No mucho después de esto, el 17 de septiembre, las fuerzas soviéticas invadieron Polonia oriental.
Durante esta guerra, Hitler reconstruye sus fuerzas. En abril de 1940, ordena a las fuerzas alemanas a marchar sobre Dinamarca y Noruega. En mayo de 1940, Hitler ordena a sus fuerzas atacar Francia, la conquista de los Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica. Francia se rindió el 22 de junio de 1940. Esta serie de victorias persuaden a su principal aliado, Benito Mussolini de Italia, para unirse a la guerra al lado de Hitler en mayo de 1940.
Gran Bretaña, cuyas fuerzas habían derrotado en Francia a los evacuados de la ciudad costera de Dunkerque, continuaron luchando junto a las fuerzas canadienses en la batalla del Atlántico. Después de sus gestiones en pro de la paz sistemáticamente rechazadas por el Gobierno británico, ahora conducido por Winston Churchill, Hitler ordena los bombardeos sobre las Islas Británicas, dando lugar a la Batalla de Gran Bretaña, un preludio de la ya prevista invasión alemana. Los ataques comenzaron a golpear por las bases de la Real Fuerza Aérea y la protección de las estaciones de radar sudeste de Inglaterra. Sin embargo, la Luftwaffe no derrota a la Real Fuerza Aérea a finales de octubre de 1940. La superioridad aérea para la invasión, denominada Operación Sealion, no estaba asegurada, y Hitler ordenó diversos bombardeos que se llevarián a cabo en ciudades británicas, incluyendo Londres y Coventry, en su mayoría por la noche.
La caída
El 22 de junio de 1941, tres millones de soldados alemanes atacaron la Unión Soviética, rompiendo el pacto de no agresión que Hitler había firmado con Stalin dos años antes. Esta invasión, llamada Operación Barbarroja, incautó grandes cantidades de territorio, incluidos los Estados Bálticos, Bielorrusia, y Ucrania. También rodearon y destruyeron muchas fuerzas soviéticas. Pero los alemanes no consiguieron llegar a Moscú en diciembre de 1941 por el invierno ruso unido a la feroz resistencia soviética reforzadas con tropas siberianas de Zhukov. La invasión no había logrado el triunfo rápido que Hitler quería.
Hitler firmó la declaración de guerra contra los Estados Unidos el 11 de diciembre de 1941, cuatro días después del del ataque del Imperio del Japón a Pearl Harbor, Hawai, muchos historiadores y revisionistas consideran este paso un grave error, pues logra así en su contra, una coalición que incluía el imperio más grande del mundo (el Imperio británico), el más grande del mundo industrial y financiero (los Estados Unidos), y el ejército más grande del mundo (la Unión Soviética).
A finales de 1942, las fuerzas alemanas fueron derrotadas en la Segunda Batalla de El Alamein, frustrando los planes de Hitler para aprovechar el Canal de Suez y el Oriente Medio. En febrero de 1943, la titánica batalla de Stalingrado acabó con el cerco y la destrucción del 6 º Ejército alemán. Poco después llegó la gigantesca Batalla de Kursk (1.300.000 rusos, 3.600 tanques, 20.000 piezas de artillería y 2.400 aviones, frente a 900.000 alemanes, 2.700 tanques, 2.000 aviones).
Desde Stalingrado, el plan militar de Hitler se volvió cada vez más errático y la situación económica se deterioró.
Después de la invasión aliada de Italia (Operación Husky) ,en 1943, el aliado de Hitler, Mussolini, fue depuesto por Pietro Badoglio, que se rindió a los Aliados. A lo largo de 1943 y 1944, la Unión Soviética constantemente forzó a los ejércitos de Hitler a retroceder a lo largo del Frente Oriental. El 6 de junio de 1944, los ejércitos occidentales aliados desembarcaron en el norte de Francia en lo que fue la operación anfibia más grande jamás realizada, la Operación Overlord.
En el ejército alemán, los más realistas sabían que la derrota era inevitable, y algunos oficiales dibujan un plan para deponer a Hitler del poder. En julio de 1944, uno de ellos, el ex-oficial de observación de artillería del mariscal Erwin Rommel, Claus von Stauffenberg coloca una bomba plantada en una de las Führer Sede de Hitler, la Wolfsschanze (Wolf\’s Lair), en Rastenburg, pero sin conseguir acabar con Hitler, este intento en uno de los atentados contra Hitler que más cerca estuvo de tener éxito.
Éste ordenó salvajes represalias, y una persecución implacable por parte de las SS lo que resulta en la ejecución de más de 4.900 personas, a veces por inanición en régimen de aislamiento seguido por estrangulación lenta. El principal movimiento de resistencia fue destruido, aunque pequeños grupos aislados siguieron funcionando. La lista de personajes que cayeron es extensa y se pueden citar a Wilhem Canaris, Erwin Rommel, entre otros
El atentado contra Hitler el 20 de julio de 1944 le dejó secuelas progresivas que lentamente fueron afectando su normal raciocinio, desenvolvimiento y dominio de la situación.
LA MUERTE DE HITLER
La versión oficial de los aliados —que concuerda con la versión dada por su secretaria personal, Traudl Junge, en el libro Hasta la última hora: la secretaria de Hitler cuenta su vida (Bis zur letzten Stunde: Hitlers Sekretärin erzählt ihr Leben), con la versión de Joachim C. Fest, historiador y biógrafo, en El hundimiento (Der Untergang) así como la biografía del General Freytag von Loringhoven— indica que Hitler renunció a intentar huir de Berlín y se suicidó con un tiro de pistola y, al mismo tiempo, ingiriendo una cápsula de cianuro en su Führerbunker, a 15 m de profundidad en el subsuelo del edificio de la Cancillería en Berlín, junto a su nueva esposa Eva Braun y rodeado de unos pocos incondicionales, el 30 de abril de 1945, cuando el Ejército Rojo, dirigido por el mariscal Georgi Zhúkov, tomaba Berlín y se encontraba a menos de 300 m del búnker.
Aquel día, Hitler almorzó en compañía de sus secretarias en un silencioso ambiente y después del almuerzo, el cual fue servido por Constanze Manziarly, hizo matar a su perra Blondie. Luego dio a su ayudante Otto Günsche instrucciones estrictas sobre la cremación de su cuerpo y el de su esposa, probablemente para evitar que fueran exhibidos como «trofeos de guerra», recordando el ultraje del cadáver de su amigo Benito Mussolini, que fue colgado desnudo boca abajo junto con el de su amante en una gasolinera de Milán, donde fue golpeado, escupido y despreciado durante días. El siguiente relato procede del testimonio de Günsche: \"Hitler se retiró a eso de las 16 horas junto con Eva Braun a su despacho privado contiguo a la sala de mapas y Otto Günsche se paró frente al despacho esperando el momento de entrar; le acompañaba Linge. Se sintió un disparo ahogado y Günsche esperó unos 15 minutos de acuerdo a instrucciones; posteriormente Linge ingresó a la habitación de dos ambientes. Hitler estaba recostado a un extremo del sofá con un tiro en la sien, con salida de proyectil, de la cual aún manaba sangre, su boca tenía una grotesca mueca.
Según Günsche y Linge, Eva Braun estaba recostada al otro extremo con los ojos abiertos y una mueca de dolor en su rostro, una pistola estaba en la mesa a su disposición, pero no alcanzó a usarla, pues el cianuro suministrado por el médico personal de Hitler, Ludwig Stumpfegger, había sido rápido.
En efecto, Linge siguió a Günsche al entrar al compartimiento de Hitler, y una vez confirmada su muerte, levantó los cuerpos envueltos en una alfombra y los sacó al patio trasero de la Cancillería, en unos momentos en que llovían obuses rusos por doquier.
Günsche depositó ambos cuerpos en un orificio de obús, los roció con unos 200 l de gasolina y les prendió fuego. Mientras se consumían, unos cuantos testigos, entre ellos Martin Bormann, Goebbels, realizaron un nervioso y acongojado saludo militar, mas un obús que estalló cerca les obligó a volver al búnker sin verificar la total consumación de la incineración.
Su muerte se puso en duda durante mucho tiempo, creándose toda suerte de mitos.
Recientes versiones surgidas en los años 1990 del lado ruso, confirman que los soviéticos (NKVD), después de una infructuosa búsqueda en la que incluso hallaron a un doble de Hitler suicidado en una habitación de la Cancillería como una forma de despistar, por fin dieron con los restos irreconocibles en parte de Hitler, Braun y la familia Goebbels y que estos, secretamente aún para el mismo general Zhúkov, fueron transportados en cajas especiales a la frontera, a un cuartel militar que luego pasaría a ser territorio de la República Democrática Alemana.
Los rusos confirmaron inicialmente en 1955 la muerte de Hitler, pero no se mostraron evidencias muy sustanciales, salvo algunos detalles odontológicos, lo que confirmaba a pesar de todo que los rusos tenían los cuerpos.
Estos restos permanecieron secretamente enterrados bajo un jardín de dicho cuartel en la ciudad de Magdeburgo y sólo algunas autoridades de la NKVD sabían dónde estaban, hasta que en 1970 fueron exhumados, se extrajo el cráneo a Hitler y el resto de los cadáveres fue incinerado para evitar que su tumba fuera objeto de veneración, y las cenizas fueron lanzadas al alcantarillado de dicha ciudad.[cita requerida]
No se ha podido dar con el cráneo de Hitler, pero una parte signada como de Hitler, el hueso parietal de su caja craneana está en un Museo soviético.
Tu padre estaría muy orgulloso si pudiera leer tu blog.
Salud!
Isidro, gracias por dar al mundo un hijo como Iñaki
Fantástico…
todo esto me recuerda poderosamente a armas y diseños (y tramas argumentales….) dibujados por Jack Kirby en algunas aventuras del Capitán América…
estupendo blog y sorprendente artículo
Si alguien ha visto los capítulos de Dick Tracy, aquellos en blanco y negro que echaban por los años 30, verán que algunas armas como el cañón sónico aparecen. Evidentemente no espero que ningún centenario me dé la razón…
Iñaqui, esté donde esté, tu viejo debe sentirse contento y muy orgulloso de ti.
En cuanto a estos cañones alemanes, que dada la época en que se idearon eran asunto de vanguardia, casi ciencia ficción, nos demuestran la mescolanza entre la legendaria inventiva teutona y los delirios monstruosos de Hitler y su camarilla. Gracias a Dios que no llegaron a utilizarse, que entonces otra sería la historia. Pero los gringos no se les diferenciaron mucho cuando lanzaron sus dos escupitajos radioactivos sobre Hiroshima y Nagasaki, aberración que ellos siempre se cuidan de solapar.
Bueno, el problema de no haber esperado al 45 (si bien es cierto que los tanques alemanes hubieran sido mejores, y no tan malos de cuando empezó la guerra) era que los ingleses y por ende poco después sus demás “aliados” empezaban a experimentar con la doctrina de la guerra relampago. Así que cualquier superioridad tecnologica no hubiera servido de nada. Los alemanes no hubieran tenido la ventajas tactica y estrategica que supuso el saber plantear una guerra en las condiciones y con los medios que son necesarios, y el que tu enemigo no la comprenda (cuando los aliados empezaron a comprender el funcionamiento… a los alemanes se les empezó a hundir el mundo).
Otro problema es el tecnologico, incluso los franceses empezaban a tener aviones que superaban a los messermit, como el D520, y posiblemente la evolución hubiera limado todavia más las posibilidades de atacar sin sufrir graves perdidas.
Y por si fuera poco, también hay un problema economico. Cuando una nación destina demasiados recursos a reforzar su ejercito, significa que se dejan de desviar recursos a otras necesidades. Más aún, todo el gasto militar NO genera riqueza, es un gasto “inutil” a no ser que se vaya a usar, y es facil que se quede obsoleto, incluso antes de tener oportunidad de hacerlo. Esto se podría achacar al porqué del fin de la guerra fria, porque la Unión Sovietica destinaba porcentualmente muchísimos más recursos que su enemigo. Asi que uno tenia recursos para incrementar los futuros recursos productivos mientras que otro se va quedando estancado, lo cual, para colmo significa que tienes que dedicar todavía más recursos para mantener “la linea” con lo cual sólo aumentas el problema. Igual caso es el de muchos paises en todo el mundo, que dedican cantidades ingentes a su ejercito (incluso el caso de Marruecos) con lo cual se convierten en depredadores para sus vecinos. Además es muy tentador usar algo que tienes y que tu “vecino” no tiene.
De todas formas posiblemente una acción “decidida” de franceses e ingleses en septiembre de 1939 hubiera significado un final muy temprano de la guerra o al menos parar la absoluta confianza en la victoria que iban a ir teniendo, y el que el pueblo alemán empezara a plantearse desde el principio que iba a sangrar. Tenemos que reconocer en esto dos hechos, el primero es que Hitler, era muy habil “leyendo” las intenciones de sus contrarios al principio de la guerra, y en la forma en la que queria cambiar los errores del pasado (los cambios habidos en el plan de invasión de francia, por ejemplo). Y en segundo lugar, y no menos importante; el que las democracias siempre reaccionamos lentamente, y preferimos que mueran 200.000 personas de otro pais que un sólo ciudadano del nuestro… hasta que la situación se vuelve realmente insostenible, y lo que inicialmente era facil de controlar, se convierte en algo realmente grave (se que no estareis de acuerdo, pero observar siempre que hemos actuado y vereis esa pauta… os recuerdo Kosovo, por ejemplo).
Sobre el uso del armamento “atomico”, yo no estoy a favor (sigo prefiriendo perder una guerra a que no la gane nadie) pero desde luego en el caso “japones”, antes de enjuiciar, poneos en el caso de que sois el presidente/a de vuestro pais, y os dicen que una invasión de vuestro enemigo os va a costar 2.000.000 de soldados y al otro pais unos 20.000.000 de personas (el termino civil iba a ser muy “tenue”) (y más teniendo en cuenta que en toda la guerra hasta ese momento Estados Unidos habia perdido 150.000 soldados). Además tenemos que recordar que los efectos negativos que iban a provocar las bombas todavia eran bastante desconocidos (supongo que no hay que recordar el plan americano de invasión de Japon tirando las bombas atomicas sobre las playas de invasión para que después fueran sus propios soldados a tomar las playas… sin duda hubiera sido un resultado absolutamente “iluminado”). Todo eso aderezado, conque vuestro aliado y muy posiblemente futuro enemigo va a sacar provecho de su mejor tecnologia sobre el terreno; el miedo que inspira/ba por su confrontación en Mongolia, y el triste, pero absolutamente real hecho, de que sus bajas no le importan con tal de conseguir el objetivo, sean cuales sean. Si alguien se pone en situación y sigue insistiendo que no las habria usado, tiene mis respetos, pero desde luego, siempre que nos pongamos en el pellejo de aquel al que criticamos. Y hubo otras muchas acciones mucho más criticables en la europa continental por parte de los aliados… y no me estoy refieriendo a los perpetrados por las tropas sovieticas, los cuales también merecen un capitulo aparte (el de los alemanes está bien abierto y recordado)
Gracias por vuestra paciencia leyendo esto. Y por supuesto, estoy abierto a debate.