Historias de Palabras (III)
24 junio, 2008 Por Iñaki

Las palabras nacen (cada poco incorporamos nuevos vocablos a nuestro lenguaje) crecen (cambiamos letras adaptándolas a nuestras fonética o incluso cambiamos su significado inicial) se reproducen (las conjugamos, las unimos a otras haciéndolas compuestas…) y mueren (por moda, por uso o por otras razones, algunas las dejamos de utilizarl desapareciendo de nuestra habla.) Por eso las palabras están llenas de historias y como no hay dos son tres, aquí va la tercera entrega de Historias de palabras.

Antílope: Fueron los viajeros ingleses quienes le dieron este nombre (antelope). Lo sacaron del griego anthalops que significa ojos de flor.

Consomé: Aunque la palabra y el plato nos ha llegado del francés consommé, es de justicia aclarar que el consomé es una receta de origen español. Fueron los soldados napoleónicos quienes, cuando saquearon el monasterio de Alcántara, se llevaron, entre otras cosas, el recetario completo de los monjes. De ahí extrajeron el consumado o consumo (del latín consummatus) que, según los venerables monjes, era un caldo con carne a la que se le ha extraído toda la sustancia.

Esquimal: Proviene del francés esquimau que a su vez está cogido de la palabra en dialecto abnaki esquimanstic, literalmente “comedores de carne cruda”. Hay que decir que a los esquimales no les gusta que se les llame así y según ellos su nombre es inuit que significa simplemnte “los hombres” o “la gente”.

Pueblo de L’Esquirol
Esquirol: De la palabra catalana esquirol en alusión al pueblo catalán de L’Esquirol donde a mediados del siglo XIX, unos vecinos del pueblo fueron a suplir a unos obreros en huelga de una fábrica de Manlleu (Barcelona). Es desde entonces que los trabajadores que no secundan una huelga reciben el nombre de esquiroles.

Hecatombe: Del griego hekatombe que significa “sacrificio de cien reses”. Y es que un hekatombe era un sacrificio ritual griego donde se mataban a cien toros o bueyes (aunque al parecer, pocas veces era realmente tan numeroso)

Hostia: Del Latín hostis que significa extranjero o enemigo, especialmente el que hace la guerra (de aquí proviene también hostil y hueste). Posteriormente, en el mundo romano, se llamó hostia a la víctima de un sacrificio. Lo mismo que representa hoy la hostia cristiana.

Jirafa: Del árabe zirafah, literalmente “la amable” o “la mansa”. Pero lo más curioso es el origen del nombre científico de su especie, camelopardalis, y es que durante mucho tiempo se creyó que la jirafa era un híbrido de camello y leopardo.

Calendario romano
Nefasto: Para los habitantes de la antigua Roma, los días podían ser de dos maneras, fastus dies (días favorables) y nefastus dies (días no favorables). En los nefastus dies, un romano no debía de cerrar un negocio, administrar justicia, montar en barco, viajar o comer pescado entre otras. Finalmente, nefasto ha quedado como cualquier asunto poco agradable.

La diosa Vesta
Vestíbulo: A la entrada de muchas casas romanas, había un pequeño altar dedicado a la diosa protectora del hogar: Vesta. Por eso, esta zona de la entrada recibía el nombre de vestibulum, es decir, el lugar de Vesta.
Más:
Visto en el libro:
Palabras con Historia de Gregorio Doval




interesante, para cuando… una de palabras que ya no utilizamos, pero siguen vivas en otras zonas. Por pedir que no quede, besos
Historias de Palabras (III)…
[c&p] Las palabras nacen (cada poco incorporamos nuevos vocablos a nuestro lenguaje) crecen (cambiamos letras adaptándolas a nuestras fonética o incluso cambiamos su significado inicial) se reproducen (las conjugamos, las unimos a otras haciéndo…
Realmente curioso
Gracias por la web. No dejes de incorporar artículos.
la de la jirafa es cuanto menos un puntazo!
Como siempre, una preciosa entrada en este precioso blog.
A titulo de contribuición, la palabra “hostil” algunos dicen que tiene su origen en el nombre del rey romano Tullus Hostilius, sucesor del pacifico rey Numa Pompilius, y bien conocido por su lendaria belicosidad – ello fué el destruidor de Alba Longa. Desde ahy el termo “hostil” deriva de esta asociación (aunque no se ha quedado firmemente pruebada la misma realidad historica de este rey).
Saludos desde Brasil!
Fabuloso, uno no deja de sorprenderse.
buen trabajo, y gracias.
Hola!!
Me ha parecido muy interesante. Yo, la primera vez que ví la palabra hecatombe en su significado original, fue en “La Ilíada”. Allí mencionan que van a realizar una hecatombe al principio del libro, y cuando ves que la palabra te lleva a una nota a pie de página… flipas.
Muy buen artículo. A ver si acumulas más, que seguro que te dá para un librillo divulgativo de estos que tanto se llevan ahora…
Hay que echarle bastante imaginación para pensar en un camello y un leopardo teniendo una jirafa…. Muy buena, esa.
A mi me encanta la historia de esta palabreja:
Los romanos preparaban campamentos fortificados en sus avances de conquista, entre valla externa y valla interna (valum) cavaban un foso: el “intervalum”.
Pensar que ahora usamos esa palabra para cualquier otra cosa!
por cierto, Esquirol significa ardilla en catalan. Al pueblo se le llamo asi porque habia una posada en él cuyo emblema era una ardilla.
Parece que los rompehuelgas están asociados con los animales… “Ardilla” en catalán, y en Argentina, (no sé el origen de la palabra), a los que van a trabajar habiendo huelga se les dice “carneros”.
Muy buenas las notas del blog. Felicitaciones!!
Hola: Muy ineresante toda la información. Realizo un estudio sobre el lenguaje abreviado (SMS) y me gustaría encontrar el vínculo con algunas palabras. Si alguien sabe algo al respecto…
Gracias-
Otra aportación: Vivo en Panamá, Centroamérica. El origen de esta palabra -Panamá- es: abundancia de mariposas, y es de origen indígena; lo asocio al origen de – España- : abundancia de conejos.
bueno me parecio chebre a demas me sirvio muchisimo gracias estva en aprietos pero creo que le falto hablar un poco mas sobre la historia ser un poco mas extensa esta mui corta pero me gusto todo chebre