El Siglo de Oro de los Bufones
10 septiembre, 2009 Por Iñaki

Cardinal Granvelle. (Antonio Moro. 1560)
El Siglo de Oro español fue prolífico en muchas cosas y todos conocemos a algún escritor, arquitecto, pintor, etc que vivió durante aquella dorada época. Pero también, durante ese periodo, abundaron por la corte de los Austria otro tipo de personajes, digamos que algo menos “glamourosos”; Los Bufones.
Locos, enanos, negros y niños palaciegos , llamados gente de placer, pululaban por los palacios para divertimento y regocijo de la nobleza y, aunque de la vida de estos personajes apenas se conoce nada, hasta nosotros han llegado sus rostros retratados por la mano de grandes maestros como Coello, Moro o el gran Velázquez.
El ejemplo más cercano y conocido por todos está en el cuadro de Las Meninas.

A la derecha se puede ver a Maribárbola y el que le da la patada al perro es el enano Nicolás Pertusato quien, por cierto, llegaría a ser nombrado ayudante de cámara, un cargo interno bastante importante.

Se cree que Velázquez, en este cuadro en concreto, incluyó estos dos personajes para que no destacara y disimular el mal que sufría la protagonista del cuadro, la princesa Margarita de Austria, ya que se piensa estaba aquejada del síndrome de Albright.

Princesa Margarita
Pero no hacía falta excusa alguna para que estas personas fueran retratadas y abundan las pinturas sobre ellos, tanto solos como acompañados.

El loco Pejerón. (Antonio Moro. 1577). Según los escritos, la procedencia de gran parte de los personajes con deficiencias mentales constaba como zaragozanos. Probablemente por existir, en aquellos tiempos en Zaragoza, un gran manicomio.

El bufón torero.Cristobal Castañeda , “Barbarroja” (Velázquez. 1634). De este se cuenta que un mal chiste le costó el destierro. Al parecer preguntó un día el rey si había olivas en cierto pueblo. Cristobal contestó: «señor, ni olivas ni olivares» aludiendo al conde-duque de Olivares. La gracieta le costó acabar desterrado en Sevilla.

Diego Acedo Velazquez “El Primo” (Velázquez. 1660) . Lo de “El Primo” viene por su segundo apellido ya que, con sorna, todo el mundo preguntaba al pintor si era primo suyo.

El niño de Vallecas. (Velazquez. 1599)

Bufón Juan de Austria. (Velázquez.) Como apenas se sabía quienes eran y casi ni su nombre, a estas personas se acostumbraba a ponerle el nombre de su amo. En este caso Juan de Austria.

Felipe IV y el enano soplillo. (Villadandro. 1621). A los grandes personajes les gustaba retratarse con estos personajes probablemente para así parecer ellos más grandiosos.
Como ya dije y a pesar de la abundancia de retratos, apenas se sabe nada de todos estos personajes y su pista es difícil de seguir. No tenían profesión oficial y por tanto no cobraban sueldo alguno y de las pocas constancias escritas que hay sobre ellos son algunos apuntes que aparecen en las cuentas reales como los gastos de viaje cuando acompañaban a algún noble o la compra de vestidos y zapatos de tallas “extrañas”.
Visto desde nuestra perspectiva actual, puede parecer demasiado cruel la humillación a la que se sometía a estas personas, pero hay que pensar que su posición, en muchos casos, llegaba a ser privilegiada e incluso envidiada, disfrutando de grandes favores. Además, no era infrecuente que se creara entre amo y bufón unos sólidos lazos de amistad y cariño como lo demuestran unas cartas de Felipe II en donde expresa su preocupación por la salud de la enana Magdalena Ruiz. (Cuadro de abajo)
Yo creo que Madalena no está tan enojada conmigo, pero ha días que está mala y hase purgado y quedado de muy mal humor; y ayer vino acá, y está muy mal parada y flaca y vieja y sorda y medio caduca; y creo que es todo del beber, que por esto huelga de estar sin su yerno.
Y yo digo que aunque se le levanten los pies (a Madalena) cuando oye algún son, se cansa ya tanto que no puede bailar. Y el otro día tuvo un desmayo y ha quedado harto flaca.

Infanta Isabel Clara Eugenia con la enana Magdalena Ruiz. (Coello.) Como nota curiosa, este es el apunte contable de unos vestiditos que se compraron a los monos que Magdalena sujeta en los brazos.
VESTIDOS PARA LA MONA: En 13 de octubre dos varas de raso verde y amarillo labrado para una saya a una mona que mandó su alteza vestir.- Más tres cuartas de holandilla encarnada para forro.- Más catorce varas de pasamanos de seda de dos colores para guarnecerla.- Más vara y media de tafetán amarillo y encarnado frisado para una ropa y basquiña para dicha mona.- Más doce varas de pasamanos de seda de dos colores para guarnecer la dicha ropa y basquiña.- Más media vara de holandilla para un sayo turco para la dicha mona.- Más una vara de bayeta de Flandes para forro.- (Y otros aderezos para completar este sayo turco). Total, el primer vestido cuesta 3768 maravedíes, y el segundo 2590 (año 1593)
De todos modos, y menos mal, el arte ha permanecido y todas estas “modas” han quedado muy atrás.
Más en:
Locos, enanos, negros y niños palaciegos. Gente de placer que tuvieron los Austrias en la Corte española desde 1563 a 1700. (Cervantes Virtual)
Lista de enanos y bufones por orden cronológico. (Cervantes Virtual)
Enanos y otros mal llamados “monstruos de la naturaleza” en el Arte
NOTA a todos los lectores de Feeds y suscriptores de E-Mail.
Está habiendo algunos problemas con las imágenes que afectan a los lectores de Feeds y a los que lo reciben por correo. El motivo es una protección que he tenido que poner para evitar el dichoso HOTLINK que me hacen continuamente. Espero poder ir solucionando el problema pero de momento no puedo quitar esa protección ya que el asunto estaba llegando a límites preocupantes (hasta que lo puse, más de la mitad de ancho de banda que consumía era provocado por hotlink, es decir, ajeno a mi y pagándolo yo)
Por eso os ruego un poco de paciencia y recomendaros que para estar seguros de ver bien la entrada con todas sus imágenes, visitéis la página directamente.
Como ocurre a menudo tienen que pagar justos por pecadores y por eso os pido nuevamente paciencia y ruego sepáis disculparlo.Gracias a todos.
Un Saludo.






Empezando por el final, comento que yo puedo ver perfectamente el contenido (tanto texto como imágenes) a través del feed en Google Reader.
Dicho lo cual, muy interesante la entrada. Aunque, eso sí, no me ha quedado claro el \"funcionamiento\" del oficio de Bufón: ¿había un horario? ¿qué hacían exactamente?
Supongo que ahora nuestro \"bufón\" es la TV.
Saludos.
hola
si mi flaca memoria me acompaña, amigo Sancho, creo había una fábrica de enanos y bufones en Madrid, de fama internacional,
al igual que las gheisas, ¿lo he escrito bien?, en Madrid, leí una vez si no es producto de unas neuronas imaginativas, que existia esto,
una cosa era la enfermedad, pero al igual que los luchadores de Sumo se les preparaba para ser “enanos” y deformes, también existía otra de pobres y tullidos, cosas de la picaresca, cortarse una pierna para poder pedir, o fingir una amputación, también eras cosas de la picaresca
me ha gusado lo de disimular la enanez de la infanta, no lo sabía
un gran abrazo
Lo del RSS sin imágenes es por una buena causa. No te preocupes, si se arregla, bien, si no, pues bien también.
Sigue así.
Pos yo sigo el blog a traves del RSS en GoogleReader y no puedo ver las imagenes ni en el google reader, ni visitando la URL http://historiasconhistoria.es/2009/09/10/el-siglo-de-oro-de-los-bufones.php :_( Sera que solo las puede ver el primero?
Que hay que hacer? Solo esperar un par de dias? O se puede hacer algo al respecto?
“Ni olivas, ni Olivares” jeje
muy bueno,
un saludo!
parece que a la gente “normal” siempre le han llamado la atención los freaks. Hay un documental llamado “Comienza el espectáculo…” bastante interesante sobre este fenómeno.
Curiosamente en las imágenes te has dejado a quizá los 2 más conocidos: el bufón Calabacillas y Sebastián de Morra
Yo tampoco puedo ver las imágenes, ni en el google reader ni en el sitio. Hace rato sucede, espero qeu se pueda solucinar. Saludos!
Ilustraciones literarias:
1-
“Memorias de una enana”, de Walter de la Mare: Retrata la vida de una enana forme y bella en tiempos de la casi enana reina Victoria, que las puso de moda. Esa moda continuó y hasta hace bien poco el enanismo forme, que se exhibía con todos los respetos, tenía gran popularidad en Inglaterra.
2
Como curiosidad para lectores de Guillermo Brown: hay un capítulo de Guillermo donde se disfraza con el abrigo y el sombrero de los domingos de la señora Bott, y es confundido por una enana forme, que se cree que Guillermo es otra enana forme de otra feria, y le dice cosas como:
-No es por nada, querida, pero te veo un “poquitín”más alta que yo. Y un “poco”más gruesa.
Y luego, cuando descubre el pastel:
-¡ Una estafa!¡ Era un niño!¡ Y lo han comparado a mí, a mí, que he sido definida como una “perla de perfección en miniatura”!
(Bueno, más o menos, cito de memoria)
Existe un cuento de Oscar Wilde estremecedor. Trata de un niño enano que pertenece a una infanta. Cuenta el momento en que el enanito descubre lo que hay. No recuerdo el título.
3
Adenda hisórica
EL DOCTOR MENGUELE Y SUS SIETE ENANITOS
Me gustaría recordar aquí a los Otvitz, rumanos judíos y grandes músicos, hijos de un rabino enano artista también, que tuvo 10 hijos de dos mujeres. De ellos, siete eran enanos. Formaron “La Lilliput Troupe”y asombraron con sus dotes musicales por donde fueron. Hasta en Auchwitz.
El doctor Menguele se prendó de ellos y les puso una casita allí. Les hizo perrerías, cómo no, pero mucho menos que a los demás. Eran unos enanos inteligentísimos, que sabían andar con pies de plomo y halagar a la Bestia sutilmente, sin provocarla.
En un reportaje contaban que la primera vez que alguien veía a Menguele, se enamoraba. Que era bello y radiante como un dios, y que era capaz de acariciar a un niño segundos antes de mandarlo al gas, como si no tuviera que ver una cosa con otra, despidiéndolo como si lo enviara a tomar el fresco a la calle..
Alguno de los Orvitz estaba agradecido, en plan Síndrome de Estocolmo. Porque, pudiendo, no los mató. Iba a verlos a la casita independiente, y a escucharlos hacer música para él, que era la dulce Blancanieves y perversa madrastra a la vez.
Todos los Orvitz sobrevivieron a Auchwitz
No en vano el héroe de la literatura fue un loco del que todo el mundo se reía.
Hoy en día hemos cambiado los freakshows por los realities, y los bufones son la Belén Esteban y compañía; la verdad es que han mejorado mucho su condición desde aquellos tiempos XD
¿Sabeís como se llamaba el bufón que aparece en la obra de Velázquez: “El príncipe Baltasar Carlos y su enano?