El Lenguaje de los Tercios
16 Octubre, 2008 Por Iñaki

Bandera de Tercio de mediados XVII
Las largas campañas de los Tercios por diferentes países a través del Camino Español y la rápida evolución de armamento y técnicas de combate que se vivieron en esa época, trajo consigo la incorporación a nuestro vocabulario de numerosas palabras nuevas. Muchas eran de origen italiano como centinela, escopeta, alerta, infantería… Otras tantas de origen francés como sargento, vanguardia, retaguardia… Y otras muchas fueron de cuño propio y nacieron en medio de batallas, en acuartelamientos o celebraciones conformando así un argot particular de los Tercios y dejándonos, como herencia, muchas de esas palabras.

Tercios marchando en formación.
Primero explicar el porqué a la infantería española se le llamaba y sigue llamando, Tercio. Aunque el origen de esta denominación es algo dudoso, su procedencia más probable es la mención que aparece en una ordenanza para “gente de guerra” de 1497 donde se cambia la formación de la infantería para dividirla en tercios:
“Repartiéronse los peones(la infantería) en tres partes. El uno, tercio con lanzas, como los alemanes las traían, que llamaron picas; y el otro tenía nombre de escudados(gente de espadas); y el otro, de ballesteros y espingarderos”
Con el tiempo los ballesteros y espingarderos serían sustituidos por los arcabuceros.
Otras palabras no tienen un origen tan dudoso y nos son mucho más cercanas como camarada. Su origen viene de cuando los tercios tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer camarada o camareta.Así lo explica un documento de la época.
“Hacen la camarada, esto es, se unen ocho o diez para vivir juntos dándose entre ellos la fe (juramento) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos. Ponen en esta camarada las pagas reunidas proveyendo primero a su vivir y después se van vistiendo con el mismo tenor, el cual da satisfacción y lustre a toda la compañía.”
Sin duda que estas camaradas fueron un factor importante de cohesión interna y uno de los secretos de la fuerza de los Tercios.

Arcabucero con los doce apóstoles.
También el armamento recibía apelativos especiales como la cinta que llevaban en bandolera donde transportaban saquitos con doce porciones de pólvora y a la que llamaban Los Doce Apóstoles, supongo que por la protección que les ofrecía.

Aunque había de varios tipos, la daga de vela era de las preferidas por los Tercios.
También a su daga la llamaban Quitapenas o Misericordia pues era lo que normalmente utilizaban para dar el golpe de gracia. Y es que para un soldado del tercio, la daga era el complemento indispensable para la espada. La llevaban en la espalda a la altura de los riñones para poder sacarla con rapidez y además la habilidad de los españoles en su manejo era legendaria. Así lo explicaba un Francés que imagino tuvo la desgracia de probarlo.
Se baten espada en mano, no retroceden jamas; paran el golpe con el puñal que llevan siempre y cuando hacen con él el gesto de tirar al cuerpo debéis desconfiar de la cuchillada; y cuando os amenazan con la cuchillada , debéis creer que quieren alcanzaros el cuerpo[...] Son temibles con la espada en la mano a causa de sus puñales. He visto varias veces a tres o cuatro españoles hacer huir a varios extranjeros y echarlos por delante de ellos como a un rebaño de corderos.
También en los campos de batalla nació alguna expresión que ha perdurado hasta nuestros días como la de Dejar en la estacada. Recibía el nombre de estacada los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance sobre las líneas enemigas. Es fácil imaginar lo que suponía dejar a alguien abandonado en una estacada.

Pero en los Tercios no todo era marcialidad y peleas, algunas veces también había sexo. Así lo decía la ordenanza.
Es preferible que no haya hombres casados, pero de permitirse, para evitar mayores inconvenientes, que haya por cada cien soldados ocho mujeres, y que estas sean comunes a todos.
Por este motivo nació en los Tercios el término de Mujer privada, aquella que estaba casada y acompañaba a su marido soldado, para diferenciarlas de las mujeres públicas. De todos modos, había que tener cuidado con quien te lo hacías pues las enfermedades venéreas estaban a la orden del día y no era raro que salieran molestos tumores en los genitales que los soldados llamaban incordios.
También y aunque estaba penado con la muerte y normalmente la hoguera (ya que ese delito lo juzgaba la inquisición) existía la homosexualidad. A aquellos que practicaban la sodomía se les denominaba bujarrón, término despectivo que se sigue usando hoy en día.

Galeotes en una galera.
Otro término peyorativo que aún se usa es el de chusma aunque en tiempo de los Tercios la chusma eran los prisioneros condenados a apalear sardinas (a remar) en galeras.
Relacionado:
Las Encamisadas, acciones comando.
Visto en el libro:
Los Tercios. La Infantería Legendaria de F.Martinez Laínez y J.M. Sanchez de Toga
Más en:
Colección de libros del Capitán Alatriste de Arturo Perez reverte.




Que buen articulo camarada
Mira que no soy belicoso pero te da la cosilla cuando lees el respeto que le tenían a las tropas españolas en es resto de Europa.
Un saludo.
Excelente artículo, lo he leído entero. Tu blog es muy bueno y de un tema poco comun en la blogosfera por lo que mas bueno aun.
Un gran post. A ver si puedes comentar más cosas de los Tercios, que es un tema que me encanta.
Gracias
Muy buen artículo
Buenisimo y muy muy interesante. Me encanta saber el origen de las palabras y encima unído a los interesantísimos y aterradores tercios… Increible que aún hoy usemos palabras de aquel entonces.
Muchas gracias por este pedazo de Post
Muy buen, me gusta el tema
Un artículo de lo más curioso!
Enhorabuena por el blog tan bueno que tienes.
Salu2!!
yo soy antimilitarista, pero la historia es historia y es mejor conocerla, ademas de ser muy interesante, como en este caso…
SALUD CAMARADAS!
by lachusma.
Yo diría que la Misericordia es un tipo de daga mucho más antigua que los Tercios, de plena Edad Media. Era de hoja fina y se utilizaba para apuñalar a los caballeros en armadura por cualquier agujero que se encontraba.
Dicen que el nombre era porque el caballero podía gritar misericordia antes de que se la clavaran y de este modo rendirse.
Realmente he disfrutado de esta lectura.
Tomo nota mental de “apalear sardinas”.
Leed el Sol de Breda!
No queda sino batirnos!
¿Cuando te refieres a las dagas “Quitapenas o Misericordia?, te rifieres a las dagas vizcainas,¿no?
un saludo
Muy interesante. Enhorabuena.
Sólo me queda una duda: cuando hablas de “soldado español…” ¿a qué te refieres exactamente? Según tengo entendido, la nación moderna aún no había nacido en esa época. Uno era fiel a tal o cual rey, y había nacido en tal o cual delimitación geográfica convencional, pero no era “nacional” de ningún “país”.
Por tanto, “soldado español” significa: 1) soldado nacido en lo que hoy es España 2) Soldado nacido en la península ibérica. 3) Soldado que hablaba el “español” de aquella época (¿quedan excluidos los astur-hablantes, aragón-hablantes, catalán-hablantes, portugués-hablantes….?) 4) Soldado nacido en los límites del Imperio (incluyendo, por ejemplo, Nápoles). 5) Soldado nacido no importa dónde, que ha jurado fidelidad al Emperador.
Si se trata de los 2 últimos casos, entonces creo que es más conveniente hablar de “soldado imperial”. Si se trata alguno de los demás casos, entonces sigo pensando que la denominación “soldado español” es confusa y equívoca.
Me gustaría saber tu opinión.
Interesante el ariticulo.
En cuanto a si se les puede llamar españoles a los tercios…pués definitivamente no. Según los censos el 40 % eran naturales de lo que seria la península iberica exptuando a los Portugueses y a a los Catalanes. Las tropas se nutrian sobre todo de Suiza, Alemania, Italia y los Paises bajos. Pero además, es cierto que los estado_nacion actuales no existian. Las tropas eran por tanto, fieles al Rey. Otra cosa; la imagen un poco romántica del articulo no debe dejar que miremos la realidad, que era mucho mas dura para la poblacion civil que veia con horror el paso de tropas por sus pueblos por la obligación de sustentar a las tropas ( comida y alojamiento) con los abusos consecuentes…
Amigo Manuel:
Los asiduos a esta página (espero que tú lo seas) saben que no acostumbro a inmiscuirme en los comentarios, pero en este caso, ante un guante arrojado con tanta bizarría no queda otra cosa que batirse.
Ante todo aclarar que en ninguna entrada de esta página, ni pasada ni futura, podrás ver nunca ningún tipo de connotación política en mis palabras y si alguien así lo viere, el problema será de las entendederas del lector que no de mis escritos. Así que deseo y espero que tu pregunta no sea capciosa y simplemente se trate de una legítima duda histórica.
Una vez dicho esto te diré que uso la expresión de soldado español por dos motivos principalmente.
Primero porque pienso que es la acepción más correcta que entiende el 99% de las personas ya que así se reconoce universalmente y se recoge en todos los documentos históricos. Por eso se habla de Camino Español, Tercios españoles, imperio español o soldado español y no hablan de soldado genovés-catalán-vasco-español…
Segundo y creo que más importante, porque así es como nos reconocen y nos llaman nuestros aliados pero sobre todo nuestros enemigos y cuando vapuleábamos a los ingleses nos decían fucking spaniards y si eran franceses se referían a nosotros como espagnol de merde. No hace falta ser muy listo para entenderlos y que se diera por aludido quien quisiera… ¿no?
También quiero recordar que las historias que escribo son simplemente meras pinceladas y para aquel que desee profundizar e indagar en los detalles acostumbro a incluir numerosos enlaces.
Además añadiría otra razón más, esta de tipo personal. Si para no herir susceptibilidades, en vez de “soldado español” tuviera que escribir cada vez “soldado perteneciente al país conformado por distintas identidades nacionales cada una con su ideosincrasia y característica particulares que se agrupan en un marco geográfico común y que se conoce como España”… !Apaga y vámonos¡ Creo que se me complicaría bastante la vida.
Ah… por cierto. Lo que tú propones de “soldado imperial” es mucho más confuso y equívoco, ya que soldados imperiales ha habido muchos en la historia. Sin ir más lejos, los soldados de Napoleón también eran soldados imperiales.
Espero haberte aclarado algo y también espero poder seguir contando contigo como lector de esta humilde página.
Un Saludo.
PD: Quiero aprovechar, ya que me prodigo poco por estos lares, para agradeceros una vez más todos los amables comentarios que tenéis a bien dejarme… Son muy alentadores.
Muchas gracias de verdad¡¡
Iñaki.
Genial, me he transportado en el tiempo.
Un saludo y mi felicitación por el blog, del que soy asiduo seguidor.
“Apalear sardinas”… sutil ironia la de las galeras, muy bueno el blog, es agradable ver como llamas a las cosas por su nombre, sin vericuetos inútiles, es casi terapéutico, saludos de un lector que promete ser asíduo.
Oye Camarada!! A ver si nos Quitamos-las-penas y nos tomamos esos Tercios pendientes. (Sin Bujarrones claro)
Saludos
Iñaki muchas gracias por tu respuesta. Sigo este blog un poco a salto de “menéame” (pero ya lo he solucionado con RSS).
No quiero que me malinterpretes. La pregunta es sincera y cualquier “segunda lectura” de la misma tiene objetivos pedagógicos, y nunca provocadores o “troleros”. En cualquier caso, no he pretendido que debieras haber escrito el artículo de otra manera (poniendo “soldados imperiales”, en el ejemplo que citas). Sólo he pretendido hacer reflexionar, a los que nos enseñáis historia y a los que la aprendemos, sobre algunos clichés que, por comodidad o interés, no se cuestionan casi nunca.
Creo que la forma tradicional de enseñarnos Historia es un poco torticera y manipulada (aunque a veces reconozco que esa manipulación viene de forma natural a través de una excesiva simplificación) y nos hace creer que nuestra “raza”, “etnia”, “estado”, o lo que sea, existe desde hace mucho más tiempo de lo que existe en realidad.
Sigo sosteniendo que los “spaniard” y “spagnol” de los vapuleados inglés y francés definían una realidad distinta en el siglo XVII que el “español” de hoy (relacionada, sí, pero distinta). Por cierto, en esa línea, no éramos “nosotros” quien los vapuleábamos, sino “ellos”, “otros” combatientes católico-romanos juramentados con una dinastía determinada; es decir, unidos por Dios y el Rey, no por una identidad étnica (y puede que ni siquiera plenamente de lengua). Y esa identidad religioso-dinástica se ha enquistado durante la creación del estado español y ha durado hasta antes de ayer: véase el carlismo, cuyos coletazos nos traen hasta la mismísima Guerra Civil.
Yo me siento culturalmente más identificado con un inglés o francés actual, que con los “españoles” del siglo XVII. Por eso cuestiono el “nosotros”.
Y, también en esta misma línea, el concepto de “inglés” y “francés” de entonces era distinto; por ejemplo: ¿podría haber gritado “spagnol de merde” un gascón o un bretón (de entonces)? Quizá, pero sólo en tanto que súbdito de algún Luis de la época.
Si uno se da un paseo por las distintas wikipedias se encuentra con muchas sorpresas. Por ejemplo, la entrada de Cristóbal Colón de la wikipedia italiana lo define como “esploratore e navigatore italiano”. ¡Italiano! (así lo hacen otras muchas) No es del todo incorrecta la definición, pero sí manipuladoramente imprecisa. En esa época Italia era un puro referente geográfico, como podía serlo la Península Ibérica. Lo normal es decir que Cristóbal Colón era genovés, que en esa época tenía todo el sentido del mundo puesto que Génova era una República independiente con su propio gobierno. Pero, claro, así es más difícil arrimar el ascua a la sardina del… patrioterismo, (término que me parece apropiado para la ocasión).
Por cierto, hablando de manipulación, también podemos ver esa misma entrada en la Wikipedia española… no tardan ni un renglón en explicar que se puso a las órdenes de la Corona de Castilla (menos mal que no dice de España…), cuando lo normal es hacerlo en la parte biográfica.
En fin, aunque ya me he pasado, quiero volver al tema del artículo para agradecer especialmente todas las referencias fraseológicas que han ido calando desde aquel impreciso espacio geográfico y dinástico hasta nuestra sociedad española actual.
\\"había que tener cuidado con quien te lo hacías\\" ya para lo que le queda, rebájese un último escalón más y dígalo. Qué redacción más cutre-salchichera!!
Aqui en Argentina, hace un tiempito, una banda de ladrones apodada “los 12 apóstoles” se amotinaron en una cárcel, le cortaron la cabeza a un guardia y jugaron un partidito de futbol, luego entró una jueza para mediar la toma de rehenes, y le hicieron comer empanadas rellenas de carne humana. Las pericias mostraron que los 12 eran psicópatas.
Los mejores tercios, los de cerveza.
Sencillamente genial. Me encanta tu bitácora.
Gracias por contarnos estas historias.
de vez en cuando me doy una vuelta por la página y la verdad, disfruto mucho leyendo tus historias.Un saludo y ánimo con tu labor.
Un artículo genial, como siempre. Sólo ha faltado, hablando de palabras y expresiones que sobreviven en nuestros dias, comentar que a los niños en los Paises Bajos todavia les asustan sus madres con lo del “Si no te portas bien llamo al Duque de Alba”
(Y por cierto, y sin animo de polemizar, sino de echar unas risas. Si no se les puede llamar españoles a los tercios porque tenían extranjeros… ¿Que leches hacen Madrid, Barça y otros, jugando en la LFP?)
Saludos a todos, antes de nada agradecer al creador de esta pagina por los ratos magnificos que nos ofrece.
Sin querer polemizar decir que en mi opinion la utilización de tercios españoles no es incorrecta, todo lo contrario. Solo hay que ver los escritos de la época para ver que ya se utilzaba el término para referirse mas o menos a la zona geográfica que hoy es España. (Sin que ello negara que cada uno tenia sus instituciones, ideomas etc.). Escritos realizados aquí, ya nos reconociamos como españoles, como los realizados fuera nos reconocian como españoles.
Por otra parte decir tercios imperiales sería aún más lioso que decir tercios españoles ya que en la época el término imperial más que a la casa Hausburgo que reinaba en España se refería a la que lo hacía en Austro-Hungría.
Y por último aunque en el ejercito Imperial (ya sea de la casa de Hausburgo española o austiaca) servían hombres de prácticamente todos los paises de europa en los tercios españoles solo servían españoles italianos y en algunos caso portugueses, ya que solo estas nacionalidades se regían por este sistema de combate, los alemanes eran lansquenetes, los suizos piqueros suizos, los holandeses y suecos imitados luego por casi todos las naciones lo hacian en regimientos etc., vamos que tercios solo habia españoles o italianos y si veis los grabados de la época de batallas así los nombran, a los alemanes por ejemplo los llaman primero lanquenetes y luego regimientos con la revolución holandesa y luego sueca.
Lejos de quedar como un fanatico patriótico españolista y demás (sin que ello suponga que me avergüence de ser lo que soy) estoy completamente de acuerdo con la utilizacion de tercio español, ya que este sistema de combate con ese nombre solo era utilizado por \"españoles\" e \"italianos\". El resto se llamaba a si mismo y los demás los conocian con nombres totalmente distintos.
Sólo añadir que la palabra “camareta” aún se conserva en el argot militar: hice la “mili” en Torrejón y así era como se les llamaba a los cuartos donde dormíamos en grupos de 10 o 12. Al principio nos asignaban las literas, pero al final nos acabábamos agrupando los “camaradas” más afines.
Un saludo,
iñaki,me encanta aprender historia con post como este.Gracias.
¡Hola Iñaki!
Me ha encantado tu artículo, y mucha más gente por la cantidad de comentarios. Es un lástima que se tenga tan olvidada esta gran parte de nuestra Historia.
Quería comentar desde mi poco saber, dos cuestiones.
La primera, que el concepto de Tercio tenía entendido por la división militar que ya desde los Reyes Católicos, tenían en Italia. De hecho la expresión de “Tercios Viejos” viene de los tres tercios que se repartían en Nápoles, Sicilia y Cerdeña. Posteriormente se añadió un cuarto Tercio para el Milanesado una vez ganado a la Corona Española. A partir de aquí, se extendió la denominación “Tercio” a toda la infantería española, apodándose el adjetivo “viejo” a los tres italianos.
Arturo Pérez-Reverte se permite una pequeña licencia histórica en sus libros del Capitán Alatriste, al llamar la unidad en que sirve su protagonista “Tercio Viejo de Cartagena” (no olvidemos que él es oriundo de allí, y la patria chica aprieta siempre)
La segunda cuestión es la que ha motivado que escribas por aquí, lo de la condición de soldado español. No tengo mucha idea, pero creo pensar que se referían en aquella época a los oriundos de lo que en la actualidad se llama España. No incluiría a los italianos napolitanos, sardos o sicilianos, porque en una carta del Duque de Alba a Felipe II refiriéndose al aprovisionamiento de soldados le manifestaba la siguiente queja:
“Italianos no Majestad, que será tirar el dinero, traigame Alemanes”.
Creo que con esto quedan descartados, además, a pesar que no existía un Estado Italiano, se les conocía por su gentilicio a los naturales de aquella península.
Creo que también influía la religión en considerar a un soldado como español. Los ejércitos españoles estaban nutridos de decenas de nacionalidades, y servían al “Rey Católico” concepto que se usó mas de lo que se conoce, pues por ejemplo, en el Tratado de Utrech, al referirse su art. 10 (aquí se nota mi deformación profesional) se refieren al Rey Católico, no al rey de España.
Por ello, a los extranjeros se les hacía jurar fidelidad al rey antes de servirle. Solo había una excepción, los irlandeses. A ellos no se les prestaba juramento, porque al ser católicos, demostraban suficiente juramento y confianza.
Todo esto en parte lo debo al libro de “Tercios de España, Infantería Legendaria” Es increible, lo recomiendo a todos. Hay otro libro, la pena es que no se su autor, que se llama “Bravuconadas Españolas” o de españoles. Lo tengo pendiente de lectura pero me han dicho que promete también.
Un saludo.
Coincido con lo aportado por Daniel.
Por escritos de la época los soldados de los tercios se diferenciaban entre ellos por nacionalidades o lugares de origen. Así estaban los italianos, alemanes y españoles. Estos últimos podrían considerarse como el núcleo fuerte del tercio y desde luego ellos mismos tenían una alta considertación de sí mismos. No en vano exigían que se les llamara \"Señor soldado\" ya que la mayoría tenía el \"don\" delante del nombre, que por entonces era distinción. Para lo bueno o para lo malo el soldado español tuvo en eso mismo, en el orgullo de serlo, un motivo para morir con las \"botas puestas\".
Ahora con nuestra historia desprestigiada por nosotros mismos nos olvidamos de aquella época, en la que durante siglo y medio decir tercios por un general extranjero que se tuviera que enfrentar a ello, era estar seguro de que la batalla no iba a ser nada fácil y que había muchas posibilidades de acabar mal. Como así fue en efecto. Tampoco hay que caer en la fantasía porque los tercios también fueron derrotados (como todos los ejércitos del mundo a lo largo de la historia nunca ha habido ninguno invicto) pero por lo general y hablando de su mejor época era más corriente que acabaran triunfando.