Las corbetas del rey

 

 

 

Supongan ustedes por un momento que se les acerca un alto cargo de la NASA y les dice que vayan preparando las maletas que parten en una expedición científica rumbo a la luna ¡Glubs! Dejando aparte que se puedan sentir más o menos seducidos por la propuesta, lo que es seguro es que la sensación de vértigo y una temblequera de piernas (como mínimo) no se la iba a quitar nadie.

Pues bien, poco más o menos de ese modo, tuvieron que sentirse las personas a las que se acercó Alejandro Malaspina en 1789 para proponerles participar en una aventura científica que tenía previsto dar la vuelta mundo.

¿Qué estoy exagerando comparando la expedición de Malaspina con un viaje a la luna? Bueno… Veamos… Les ruego que se pongan situación.

 

Alejandro Malaspina

Lo primero es el medio de transporte. Finales del siglo XVIII. No hay mucho donde elegir, así que a construir un barco con lo que había a mano: madera, hierro, cáñamo, lona… Eso sí, no se repara en gastos y se instalan los últimos adelantos técnicos del momento como por ejemplo: un pararrayos. El resultado es una nave de 33,5m. de largo donde han de convivir más de un centenar de personas durante no se sabe cuánto tiempo, con una alimentación pésima y una peor salubridad e higiene.

Se hicieron dos corbetas bautizadas Descubierta y Atrevida cuyos nombre rememoran dos de las embarcaciones que participaron en el viaje de James Cook; Discovery y Resolution.

Luego… ¿Sistemas de navegación? Los justitos. Un reloj, un sextante y cartas náuticas (Al menos fueron las más actualizadas de la época. Las hechas por Cook en sus expediciones)

Mapa Mundi de James Cook.

Aún así el rumbo siempre termina saliendo a ojímetro. Tengan ustedes en cuenta que las cartas de navegación eran todavía bastante incompletas y llenas de errores y además, uno de los instrumentos principales para hallar la longitud y latitud exacta son los relojes y en aquel entonces no destacaban precisamente por su precisión. Una variación de algunos minutos pueden significar muchas millas de diferencia y eso, si estás buscando un islote no muy grande, por ejemplo, puede resultar un serio problema.

Reloj y sextante llevado en la expedición.

Pero sigamos. Su propósito era dar la vuelta al mundo. Muy bien… De acuerdo… ¿Pero cómo era el mundo? Actualmente conocemos más al detalle la luna que en siglo XVIII se conocía el globo terráqueo. Por ejemplo, uno de los objetivos de la expedición era buscar un paso por el norte, por Canadá, que se creía que existía y que debía comunicar el Pacífico con el Atlántico. Como ya pueden suponer ustedes, no lo encontraron.

Buscando ese paso se internaron por una lengua de mar que se adentraba en la costa canadiense con la esperanza de que lo habían encontrado. Finalmente terminaron en una bahía cerrada que no llevaba a ningún sitio y a la que bautizaron como Bahía del Desengaño. Localización Google Maps.

¿Y los utensilios para realizar las tareas científicas? Actualmente apretamos un botón y tenemos una instantánea de lo que sea, pero por aquel entonces… Por aquel entonces… Pues no.

 

Estuche de instrumentos de dibujo llevado en la expedición y carta de colores. Lo más parecido que había a una cámara de fotos. Blog sobre ropa de Shein, Primark y Amazon

En la ilustración pueden ver al dibujante (medio escondido) mientras sacaba una “instantánea”.

A pesar de todo lograron traer mapas bastante precisos.

Plano del puerto de Montevideo.

Y estampas de ciudades que antaño resultaban casi desconocidas a los europeos.

Buenos Aires. (1790)

Incluso muchos de esos instrumentos se tenían que idear sobre el terreno, como un termómetro necesario para medir la temperatura del agua de las profundidades. El problema era que si se echaba el termómetro a grandes profundidades, en el ascenso la temperatura variaba, por eso idearon un recipiente aislante fabricado a base de tela, madera y una cobertura de metal. Había que dejarlo mucho rato en el fondo pero conservaba la temperatura durante el tiempo suficiente.

Y no olvidemos los climas extremos que debían soportar con un equipamiento,muy precario.

La corbeta Atrevida por el Cabo de Hornos

Y las enfermedades que acechaban, algunas conocidas como el escorbuto y otras no tanto como la malaria.

Momento del fallecimiento de Antonio Pineda, teniente de infantería y científico, muerto de fiebres en Manila.

Y había que enfrentarse también a los “seres de otro planeta” que seguro se encontrarían. Pueblos y tribus algunos ya documentados y otros casi desconocidos, que lo mismo los recibían con los brazos abiertos que a lanzadas.

Negra de Manila.

Hombre y mujer de Nueva Holanda(Australia).

Así que, como pueden ver, lo del viaje a la luna está chupado. Le quitas el problema de la atracción terrestre, el vació y la radiación solar y a la luna va cualquiera, pero para embarcarse en aquellos tiempos en semejante expedición, había que tenerlos (perdónenme la expresión) de a kilo.

¿Y todo este riesgo y tremendo esfuerzo para que servía?

Para saber, para aprender, por el afán de conocer el mundo que nos rodea y tratar así de comprender mejor como funciona. Un anhelo tan antiguo como el propio ser humano.


Pequeñísima muestra de la documentación recopilada en la expedición.

Finalmente la vuelta al mundo no pudo ser completada aunque se superaron con creces las expectativas científicas.

El recorrido que hizo la expedición Malaspina.

En 1794, después de cinco años (Iban a ser cuatro pero ya saben, estas cosas siempre se andan liando) , llegaron por fin a Cádiz con un montón de vivencias y documentación científica de primer orden bajo el brazo.

Llegada a Cádiz (1794)

Pero se me había olvidado comentarles que la expedición era española y además con políticos de por medio, así que ya pueden ustedes ir haciéndose un idea de como terminó todo.

Por unas desavenencias con Godoy, Malaspina terminó en prisión y todo el trabajo de la expedición archivado y condenado al olvido hasta hace no mucho tiempo que pudo ser recuperado y colocado en el lugar de honor que se merece.

Como ya les avisé, un final muy a la española.


Visto en el libro:

Pueden echarle un vistazo a toda la expedición Malaspina en:

Las Corbetas del rey en Fundación BBVA.

Y a la expedición que se lleva a cabo actualmente en:

Expedición Malaspina 2010.

Etiquetas: , , , ,

Las corbetas del rey

Las corbetas del rey

Supongan ustedes por un momento que se les acerca un alto cargo de la NASA y les dice que vayan preparando las maletas que parten en una expedición científic

historia

es

https://historiasconhistoria.es/static/images/historia-las-corbetas-del-rey-2966-0.jpg

2024-06-11

 

Las corbetas del rey
Las corbetas del rey

Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

 

 

Update cookies preferences