La Decapitación de Holofernes
10 diciembre, 2010 Por Iñaki

El título completo del cuadro es Judith decapitando a Holofornes y no me negarán ustedes que posee una estremecedora y brutal belleza. El realismo con le que se representa la escena, la sangre manando y manchando las blancas sábanas, la cara de agonía y el terror en los ojos de Holofernes y sobre todo, la determinación y frialdad que se aprecia en el rostro de Judith mientras lo degüella consigue impresionar desde el primer vistazo al más rudo espectador.
Pues si además de todo esto que salta a la vista, les cuento que el cuadro lo pintó una mujer y que es ella la que está degollando tan lindamente a Holofernes, entonces ya resulta casi imposible reprimir un escalofrío.
Ella se llama Artemisia Gentileschi (1593-1654) y fue una pintora barroca nacida en Italia y seguidora de Caravaggio que gozó de gran fama y reconocimiento.

Autorretrato
En el cuadro se cuenta la historia de Judith y Holofernes. De cuando Holofernes, general Asirio a las órdenes de Nabuconodosor, sitió la ciudad de Betulia con intención de arrasarla. Entonces Judith, una guapa viuda judía, se acercó con su leal criada hasta el campamento de Holofernes para ofrecerse al general. De lo que pasó luego ya se hacen ustedes una idea viendo el cuadro.
Finalmente Judith volvió a Betulia con la cabeza de Holofernes en un cesto y la ciudad fue salvada.

Judith vuelve con la cabeza de Holofernes. Cuadro también de Artemisia.
La historia de Judith y Holofernes fue un tema muy recurrente entre muchos pintores de esa época y hasta el mismo Caravaggio hizo su propia versión.

Pero volvamos con Artemisia. Hija de pintor, rápidamente su padre se dio cuenta de su gran capacidad artística y ante la imposibilidad, por ser mujer, de darle una educación académica normal decidió contratar un tutor personal llamado Agostino Tassi. En 1612 Tassi violó a Artemisia y aunque Tassi, que estaba casado, prometió casarse con ella para salvar su reputación, terminó rompiendo su promesa por lo que Artemisia lo denunció ante el tribunal papal donde fue juzgado.
De este juicio se conserva una amplia documentación y gracias a ella sabemos que Artemisia fue sometida a un vergonzoso examen ginecológico y torturada para saber si su denuncia era cierta (se mantenía que si una persona decía lo mismo con tortura que sin ella, pues tenía que estar diciendo la verdad).

Un rompe-dedos como el de la foto fue lo que se empleó para torturar a Artemisia. Un tormento especialmente doloroso para un pintor
También se conservan los duros testimonios de Artemisia donde cuenta con toda clase de detalles lo sucedido.
Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mi el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne.
En el juicio comenzaron a salir muchas cosas a la luz y resultó que el tal Tassi era un elemento de mucho cuidado. Se supo que tenía un plan para matar a su mujer verdadera, que se había acostado con su cuñada y que tenía previsto robar un centenar de obras al padre de Artemisia. Un cielo de hombre vamos… A pesar de todo, finalmente sólo le cayó un año de prisión y el exilio de los estados pontificios.
Después de saber todo esto, ya se pueden imaginar ustedes de donde sacó Artemisia la inspiración para su cuadro. El que pierde la cabeza representa a Tassí y Judith, con esa escalofriante cara de satisfacción en su rostro mientras le rebana el gaznate, era la propia Artemisia.
La obra tuvo un gran éxito y gustó mucho, tanto gustó que un adinerado personaje le encargaría una copia. La segunda obra es muy parecida a la primera aunque pueden verse algunas variaciones como el color de los vestidos y la perspectiva.

Aunque hay un pequeño detalle que difiere con el otro y que llama poderosamente la atención… ¿Se dan cuenta cuál es?

Efectivamente, las salpicaduras de sangre. Pero estas salpicaduras no fueron pintadas de cualquier manera y también tienen su historia.
Al parecer, Artemisia conocía a Galileo quien andaba por aquel entonces liado con estudios de balística y trayectorias. Este es uno de esos estudios realizado por Galileo.

¿Ven el parecido?

Así que, como pueden ver, esas salpicaduras no eran para nada caprichosas y estaban pintadas con toda la intención y bajo los más rigurosos estudios científicos de la época. Se cree incluso que Galileo en persona orientó a Artemisia para realizarlo.
Tremenda Artemisia cómo cuidaba todos los detalles. Si hasta parece que en este cuadro se aparta un poco más para que las salpicaduras no le manchen su flamante vestido amarillo… ¡Qué mujer!

Más en:
Artemisia Gentileschi (Wiki)
Galeria de obras de Artemisia. (Wikimedia)






La Decapitación de Holofernes…
El título completo del cuadro es Judith decapitando a Holofornes y no me negarán ustedes que posee una estremecedora y brutal belleza. El realismo con le que se representa la escena, la sangre manando y manchando las blancas sábanas, la cara de agonía …
Wow, le faltó poner ‘ginsu 2000′ grabado en la daga.
Me ha gustado el artículo, muy curioso. Sólo le encuentro un pequeño fallo, y es el nombre de Nabucodonosor.
Enhorabuena por la página
“La obra tuvo un gran éxito y gustó mucho, tanto gustó que un adinerado personaje le encargaría una copia. La segunda obra es muy parecida a la primera aunque pueden verse algunas variaciones como el color de los vestidos y la perspectiva. ”
Me asombra la facilidad con la que los pintores barrocos hacían copias de sus obras cuando parece haber un trabajo de años detrás de cada cuadro. Y aunque los pintores más famosos tuvieran escuelas con aprendices que le hicieran ese trabajo, sigue siendo increible lo fiel que son las copias al original. Conseguir ese realismo pintando es…sobrehumano.
Un articulo excelente. Felicidades.
Muy bien copiado de El beso en la Luna
he visto la imagen , sin conocer la historia, y me ha venido a la cabeza la pedazo canción de vomito:
http://www.youtube.com/watch?v=Ii-W1bn7nJw
Pero ya veo que nada tiene que ver.
Interesante.
Es mi mente pervertida la que ve en la 7ª imagen una representación de un pene (puñal) introduciéndose en el sexo femenino … y donde la sangre también muestra la perdida de la virginidad de la mujer? (representado la violación y asesinato en un mismo sector del cuadro)
Excelente cómo siempre, un placer Iñaki.
No olvidemos al gran Asimov:
“La fábula histórica que sigue al libro de Tobías es el libro de Judit, nombre de la protagonista del relato. Acerca de la fecha de su composición, la hipótesis más aceptada la fija alrededor del 150 aC, poco después de la caída de la tiranía seléucida. Fue una época de gran fervor nacionalista, a lo que mucho contribuyeron historias que narraban grandes hazañas contra adversarios imposibles. Judit es un ejemplo de ello. Si se toma la fecha en serio, entonces el libro de Judit empieza en el 594 aC, cuando Sedecías está en el trono de Jerusalén y el reino de Judá camina hacia su destrucción. Sin embargo, la confusión ya se ha iniciado, porque Nabucodonosor reinaba en Babilonia sobre el imperio caldeo, y no en Nínive sobre el imperio asirio. En realidad, Nabucodonosor no llegó al trono hasta que Nínive fue destruida por completo.
Parece razonable, pues, suponer que el autor de Judit fundiera la campaña egipcia de Artajerjes con la de Asurbanipal, convirtiendo a Holofernes, el general persa, en el comandante del ejército asirio. Judit es la forma femenina de Judá, y significa «mujer judía». Se da a Judit una genealogía que a todas luces no es histórica. Los nombres no pueden identificarse, y algunos de ellos no tienen paralelismo en otros lugares de la Biblia”.
@Invitado…
Pues vas a tener razón….
O eso o mi mente también va a estar enferma porque ese “detalle” se puede apreciar en los dos cuadros….
@Carlos
Gracias por advertirme lo de Nabuconodosor….
Bueno… En general, gracias a todos….
Muy buen artículo, pero otro detalle q llama la atención de la segunda copia q hizo es q ella misma lleva una pulsera…seguro q algún significado tendría…
Qué pedazo de artículo, me ha encantado!
Saludos.
Genial historia y muy apropiada a los tiempos de barbarie misógina que vivimos.
Gracias Iñaki y Felices fiestas a los que participais en el blog.
Leyendo la historia, me pregunto por qué hay dos mujeres en el cuadro
fantastica entrada, como siempre
@Fernando…
Tienes razón, no hacía mención.
Arreglado…
Supongo que hay dos mujeres porque Judith visita al general acompanyada por su criada.
Impresionante la historia de esta mujer, supo sobreponerse a tan horrendo suceso en su vida , que a otras hubiera matado, y transformarlo en pura fuerza y arte, que , apesar del tiempo y los hombres misóginos formará ya parte de la historia del Arte.
Este cuadro siempre me gustó por ser tan genuinamente brutal, gracias por explicar algo más acerca de la autora, quien definitivamente era una chica de armas tomar, aparte de muy inteligente.
Definitivamente el renacimiento fué la época cúlmine de la pintura.
De hecho yo creí que se trataba de un Caravaggio. Esta pintora es la autora de algunos frescos que se conservan en el Palacio Bounarroti, mandando construir por Leonardo, sobrino de Miguel Ángel, a mediados del siglo XVI. Su fachada es muy sobria y hoy es un museo.