Justicia Victoriana
23 febrero, 2010 Por Iñaki

En estos momentos en los que está tan vivo el debate sobre la ley del menor y nos preguntamos cuál es la edad mínima para enviar a alguien a la cárcel, no está de más que echemos un vistazo a cómo trataba la justicia a los niños hace poco más de cien años, concretamente en Inglaterra en plena época victoriana.
Esta es la ficha policial de un niño de 13 años de aquel entonces. Su delito… tirar piedras a un tren.

BIRMINGHAM BOROUGH PRISON,
COUNTY OF WARWICK,
29th June 1872
- Nombre… Thomas Burns.
- Edad… 13 años.
- Estatura… 1,31 m.
- Pelo… Marrón.
- Ojos… Grises.
- Complexión… Débil.
- Lugar de nacimiento… Birmigham.
- Casado o Soltero… Soltero.
- Ocupación… Remero.
- Marcas distintivas… Cicatriz en la frente.
- Lugar de arresto… Duke Yard Park St Birmingham.
- Juzgado por jurado o sumariamente… Sumariamente.
- Delito… Arrojar piedras al tren.
- Sentencia… 4 días de trabajos forzados.
Hay que detallar, por si alguno está pensando que 4 días de trabajos forzados tampoco es un castigo desmesurado, que esos trabajos se cumplían en la prisión de Coldbath Fields, posiblemente una de las peores “Casas del Terror” que ha conocido Londres.

Siguiendo la máxima victoriana de que el esfuerzo mejora el espíritu del hombre, se idearon una serie de artilugios para que las personas que allí entraran endurecieran su espíritu a base de bien.
Uno de los trabajos más duros y que se generalizó por casi todas las prisiones era el de La Noria, definido por un juez de entonces como… “ el castigo más agotador, desesperante y ejemplar concebido por el ingenio humano ”.

Las sesiones eran de unas seis hora diarias y la mayoría de las veces en completo aislamiento.

También estaba La Manivela, parecido a la noria pero con la fuerza de los brazos.

o el Picking Oakum que consistía en deshilar ropa vieja hilo a hilo para reutilizarlo.

Sin olvidar que los castigos corporales por los motivos más peregrinos estaban también a la orden del día.

Así que como puede verse, cuatro días de trabajos forzados por arrojar piedras al tren, no era moco de pavo.
Más en:
Trabajos Carcelarios en la época victoriana (Exapamicrón. Castellano).
Fuente de las fotos.
Época victoriana. ( The National Archives. Inglés)
Crimen y Castigo en la época victoriana. (The National Archives. Inglés)





Imaginense si estos castigos se aplicaran en las prisiones y en especial a tantos vandalos que rondan en las calles, lo primero que llamarian es a las ONG pro derechos humanos jeje
hombre… entre 100 y cero hay un 50
ni trabajos forzados ni libertad absoluta e impunidad para hacer lo que se les ocurra a los menores como pasa aqui en España
Me alegro mucho que la época victoriana esté ampliamente superada…
Considero que la mejor ley del menor sería que todos los menores sin excepción fueran cuidados, enseñados y queridos.
De esa forma quizá no se llegaría nunca a los “Rafitas”, Miguel Carcaño, y demás niños asesinos.
Todos los niños necesitan sentir el bien a su alrededor para aprender de él.
Ese niño, fuentes fiables lo demuestran, no tiró más piedras a ningún tren.
Parece que hay algunos comentaristas a los que se la pone dura imaginar como torturan a un chaval de 13 años por una gamberrada que en mayor o menos medida hemos hecho todos. La disciplina se inculca a través del sentido común y no del dolor.
que panda de enfermos, a los niños no se les encierra, para los amigos Manuel y giancarlo os he encontrado un curro que seguro que os gusta:
http://www.centrosdemenores.com/?+-Fundacion-O-Belen-+
por cierto manuel , ese chaval probablemente no tiraría mas piedras, seguramente y sabiendo el castigo directamente si hiciese algo seria matar a alguien, no os preocupa las secuelas que puede dejar en un chaval de 13 años estar en un ambiente como ese?
flipo…
Magnífica entrada. Ahora bien, también conviene recordar que en la época victoriana Inglaterra era primera potencia mundial, y no sólo potencia en el sentido económico, sino también en progreso, cultura, leyes y protección de sus ciudadanos, etc. Era la Inglaterra de la revolución industrial, de los libros de Sherlock Holmes, de las casas con una decoración y comodidades desconocidas hasta entonces y aún vigentes (calefacción, luz, agua corriente), de los ‘avances’ que entonces deslumbraban al mundo (el metro de Londres es otro ejemplo). Aparte, tengo mis dudas de que el gamberrillo de 13 años tuviera que pasar por los trabajos forzados que se describen.
Algún día se estudiará lo de ahora con parecidos ojos…. pero quizás a la inversa.
null, #6, que no digo que estuviera bien, por supuesto que no lo está, sólo digo que no tira más piedras seguro por eso mismo, por las secuelas que le dejó aquello, era más ironía que otra cosa..
#3 Eso sería lo ideal, pero como no ocurre ni siquiera en el mundo de la piruleta, pues habrá que hacer algo con los Rafitas que aparecen, y lo que se está haciendo ahora está claro que no es la solución. Como dice #2, ni 0 ni 100.
Pues no sería tontería investigar a ver si el tal Thomas Burns continuó por una vida de delincuencia, impulsado por su ingreso en prisión o si por el contrario escarmentó…
Yo creo que este es un debate eterno en muchos frentes. El frente del sistema penitenciario donde te enfrentas a la dualidad entre el castigo y la reinserción social. Yo obogo por el castigo, más que nada por no ser hipócrita y por mucho que los demás me pudieran insultar por mis pensamientos, os recuerdo que hasta donde yo sé esto que yo hago aquí, opinar sobre el sistema legal, no es ni delito ni está penado por la ley. Y por pura deducción práctica de lo que es el sistema penitenciario, las estadísticas demuestran que si el objetivo de una condena en un centro penitenciario es la reinserción social, el estado fracasa estrepitosamente en alcanzar dicho objetivo ya sea debido a que en esos centros se aprende más que se desaprende a seguir delinquiendo ya que el entorno con otros presos no propicia otra cosa.
Y aquí cometemos el primer error empeñarnos en la utopía de la reinserción sin hacer nada por paliar los defectos del sistema para alcanzar dicho objetivo porque saber sabemos que no se cumplo. O dejarnos de tanta historia humanitaria y admitir que lo que realmente hacemos es apartar de la sociedad a aquellos que nos hacen la vida imposible.
Con respecto a la edad penal, pues voy a seguir sin ser hipócrita, porque a mi me da igual que el chavalito que salga de la cárcel salga sin ganas de tirar más piedras a un vagón, lo único que comprobable es que durante esos cuatro días sí que no las va a tirar. Y vuelvo a repetir que mi comentario podrá estar falto de ese humanitarismo barato que para mi destilan los de algunos comentaristas, pero no es delito, ni sancionable. Tampoco entiendo muy bien a qué tipo de amor se refieren por ahí arriba como contribuyente a que nuestros adolescentes sean menos agresivos o más conscientes de sus actos. No creo que sea algo tan fácil de exponer, pero para mi sería algo sencillo de resolver. Creo que las penas a cumplir deben ser las mismas independientemente de la edad que tengas, la cuestión es dónde y cuándo. La cosa es bien sencilla mientras seas menor de edad en un centro de menores y cuando cumplas la mayoría de edad pasas directamente al centro penitenciario.
Pues si que era brutal el castigo, aquí en Paraguay los niños están exonerados de todo castigo hagan lo que hagan (hasta los 18 años). Con eso de los derehos humanos ya ni los quieren mandar a un reformatorio “por el trauma que podría acarrearles”. Quizás tengan razón pero muchos lo toman como excusa para convertirse en expertos delincuentes antes de la mayoría de edad, pienso que tendrían que encontrar castigos más acordes a su edad y sus fuerzas pero por ningún motivo dejarles ir así como así.. como dice Fernando, entre 0 y 100 hay un 50.
#11 Respeto tu opinión, porque aunque un tanto extremista, las has planteado con cierto razonamiento, aunque permíteme que cuestione ese razonamiento y que defienda la buena intención (sobre papel) de intentar reinsertar a una persona a, priori conflictiva, en la sociedad, porque si bien es cierto que la sociedad en global tiende a discriminar a todo aquel que sea diferente a el, genere conflictos o sea problematico, cada persona es un mundo y las circunstancias que llevan a uno a cometer un delito son muy variopintas, y ya sólo por estas personas que quieren pero no pueden creo que merece la pena intentar la reinserción. Ahora me dirás tu que como se puede discriminar quien se merece esa oportunidad y quien no, y es aquí cuando vuelvo a decirte lo mismo de antes, no se puede discriminar, o no se puede de salida. La primera oportunidad se ha de dar a todo el mundo, y el que no la aproveche que pague con las consecuencias.
Este es mi punto de vista, y en cierto modo me preocupa tanto el que que alguien delinca, como alguien que es tan intransigente como tu. Espero que la vida te sonría siempre, a ti y a tus allegados, y que nunca ninguno de vosotros tenga la necesidad de hacer algo ilegal para comer ni para alimentar a tus/sus hijos.
Del tema del niño ni hablo, como han dicho en un comentario, tirar piedras o cualquier otra gamberrada DE NIÑO lo hemos hecho todos (o casi todos), y quien no lo haya hecho que sepa que le ha tenido que preocupar a sus padres, porque mi hijo sale “porque si” afable, tranquilo y obediente y pienso que es tonto o le falta sangre. Castigar a un niño privándolo de su libertad durante 4 o n dias me parece aberrante pudiéndolo aleccionar de muchas formas diferentes, como por ejemplo, arreglando-limpiando trenes durante esos 4 dias o 4 semanas, y así de paso aprender un oficio para el futuro.
Saludos
La reinserción no es tan sólo una “buena intención”, es un fin deseable para toda sociedad humana. No sólo para que quien haya cometido un delito o una falta no vuelva hacerlo, sino porque tiene una función ejemplarizante y moral más fuerte que cualquier castigo. En España no ha dejado de bajar la tasa de delincuencia(por mucho que se empeñen los telediarios tipo “El Caso” en distorsionar), sobre todo los delitos de sangre o violencia, y las cárceles están atestadas de reclusos con delitos la mayoría relacionados con el narcotráfico (un poco hipócrita me atrevo a decir). Individuos que con una labor seria y coherente (si la sociedad lo fuese, que lo dudo) verían el supuesto mal que han hecho y no buscarían su lucro de esa manera. Los delitos más alarmantes socialmente (que no son los que en la actualidad crean más Escándalo, que esto es algo que se consigue con facilidad manipulando) son por desgracia cometidos por esa ínfima porción de personas que tienen una patología, mental, física o emocional y que por desgracía estoy convencido que existirán siempre, como siempre habrá miopes, cojos y gente que desarrolle cáncer. Siempre que el ser humano sea ser humano y no se transforme en un clon, cyborg o algo sacado de la ciencia-terror. Para lamento de unos y esperanza de otros, la especie humana no es perfecta, o lo es dentro de su imperfección. De tener, tengo esperanza en la ciencia (física y humana), no en una escalada del escarmiento, a la Historia me remito.
Iñaki, me quito el sombrero, felicidades de nuevo. Gracias
Número 13 (Miky) creo que no has interpretado correctamente mi cometario, más que nada porque argumentas cosas que nada tienen que ver con lo que yo he dicho. Yo no veo nada malo en la reinserción otra cosa es que yo opine que para mi un sistema penal tiene un trasfondo claro de castigo con el que estoy completamente de acuerdo por mucho que se le intente barnizar de reinserción. Lo que yo he dicho es que si las sociedades pretenden la reinserción como objetivo de su sistema penal y es evidente que no logran ese objetivo deberían hacer algo o decir claramente que ese no es su objetivo o simplemente que no tienen los medios para alcanzarlos. Posiblemente esto para ti sea un claro signo de la intransigencia de mi personalidad pero para mi es un claro signo de mi capacidad para enfrentar los problemas reales de una sociedad y no quedarme en lo meramente fantasioso de lo que sería una sociedad si se hicieran realidad nuestros más profundos deseos. Y ves eso sí que me daría miedo, que se hicieran realidad nuestros más profundos deseos con solo desearlo, porque esos deseos no suelen ser tan bonitos como los que expresamos en voz alta.
En cuanto a los niños que no alcanzan la mayoría de edad y delinquen me parece absurdo, comentario número 13, que te quedes en lo puramente anecdótico del post que aquí se ha escrito. Todos sabemos que nuestros jóvenes delincuentes se caracterizan por violar, matar, etc, etc y estos son los verdaderos motivos por los que nuestra sociedad se plantea la revisión de la edad penal hoy en día. Yo no sé qué tipo de hijos tienes o qué tipo de adolescente fuiste, pero yo y mi familia, puedes estar tranquilo, que no hemos tenido “necesidad” alguna (hasta hoy en día también es verdad) de matar o violar a edades tempranas ( ni a edades posteriores tampoco, todo hay que decirlo). Pero si así fuese, quiero decir que si un descendiente mio tuviese la mala idea de hacer algo así, no creo que ello me hiciera cambiar de opinión sobre lo que un sistema judicial y penitenciario debe suponer y solventar en una sociedad.
Y por último decirte que a mi lo que verdaderamente me da miedo, no es la intransigencia de la gente, sino esa gentuza que a la mínima de cambio, quiero decir, a la mínima que alguien piensa diferente a ellos, le da por desear males para los demás como tú has hecho con mi familia. No obstante pienso que los malos deseos siempre son un boomerang que multiplica su potencia por no sé cuántos amperios y te da en plena cara a la mínima de cambio. Zasssssss la justicia divina está claro que nada tiene de reinsertiva y sí mucho de tranquilizadora.
Desde el momento en que consideramos que el sistema de justicia debe basarse en la reinserción, legitimamos el que cada cual se tome la justicia por su mano. Me explico: el Estado y sus instituciones existen por medio de un contrato social. El ciudano delega la aplicación de la justicia y su seguridad en el Estado, a cambio de que éste vele por ello. Si no se hace justicia a una víctima o se permite que los elementos claramente agresivos contra la sociedad anden libres, el Estado está incumpliendo su parte, por lo que el contrato social queda roto (por parte del Estado), y el ciudadano tiene todo el derecho ético y moral de hacer valer por su cuenta la justicia que el Estado se ha negado a aplicar. La justicia natural pasa por vengar a las víctimas y aislar a los agresores de sus víctimas, y la reinserción o no del delincuente es algo accesorio.
Seguramente suena fuerte para quien tenga las ideas moldeadas según los dogmas de la corrección política, pero es como casi todo, la cosa es tan simple como que si hay que elegir entre proteger y hacer justicia a la víctima, o garantizar la reinserción del delincuente, lo primero es la elección natural.
En cuanto a los trabajos forzados, creo que deberían implantarse para que el sistema penitenciario no supusiera gasto al contribuyente. Sin coacciones físicas, por supuesto. Bastaría con que sólo se les facilitara comida si han producido lo suficiente para pagarla, previo descuento del alojamiento, funcionarios y las indemnizaciones a las víctimas si las hubiere. Así,tendrían que trabajar obligatoriamente un tiempo X para los gastos, y a partir de ahí, un tiempo X’ para su propia comiday siempre hasta un tope, que impediría que acumularan mediante “horas extra”. El que no quisiera trabajar, sería muy libre de hacerlo, claro, pero en lugar de la celda, tendría que dormir en el patio en algún sitio que no requiriera de funcionarios, y no tendría tampoco comida, pero sería por su propia decisión. Evidentemente, cuanto mayor fuera la multa y la indeminzación que tuvieran que pagar, mayor producción deberían de hacer antes de alcanzar el punto en el que el dinero revierte en su comida. Para los menores exactamente igual.
En general, el orden de prioridades sería: primero la víctima, luego la sociedad y finalmente el criminal.
Pue sí Uno, ese es precisamente el objetivo de la justicia, la protección de las víctimas y la reparación, en la medida de lo posible, de los daños que se han infringido sobre ellas. Pero el sistema penitenciario no tiene por qué tener ese objetivo, y no por ello la sociedad desprotege a las vícitimas. Quiero decir que si un sistema penitenciario reinserta al delincuente contribuye a la protección de las víctimas tanto o más que la justicia y el sistema judicial. Porque si el delincuente sale a la calle y se convierte en un ciudadano que no atenta contra la integridad de nadie !qué mejor contribución!. Lo absurdo es que ricemos el rizo y pongamos los derechos de los delincuentes por encima de las víctimas, de la sociedad y de la seguridad de nuestro mundo por un sistema judicial que dota de inmunidad no sólo a los menores de edad, sino a otros muchos grupos sociales, como políticos, diplomáticos, etc. Porque todas estas excepciones no hacen otra cosa que aumentar la desigualdad entre los que se supone que deberíamos ser iguales y mucho más en el área, la jurídica, donde la igualdad debería ser indiscutible.
Justicia Victoriana…
En estos momentos en los que está tan vivo el debate sobre la ley del menor y nos preguntamos cuál es la edad mínima para enviar a alguien a la cárcel, no está de más que echemos un vistazo a cómo trataba la justicia a los niños hace poco más de cien a…
Vaya, parece que los comentarios de esta entrada, magnifica por el contenido, y sobre todo por los sentimientos que ha despertado, ha desembocado en el eterno debate entre castigo y reinsercion, voy a mojarme a medias, no por cobardía ni por ser “políticamente correcto”, sino porque creo sinceramente que la reinsercion es posible en un buen numero de casos. También creo que hay individuos a los que el tema de la reinsercion les da risa, para ellos la cárcel es un obstáculo presente en su vida “laboral” por el que probablemente tendrá que pasar, en un grado todavía mas bajo están los “Rafitas”, esas bestias con aspecto humano, que precisamente por tener ese aspecto son juzgados como humanos, como tú o como yo. Si, creo que una persona puede tener un tropiezo, un fallo, una debilidad… o varias, y ser candidato a una vida en sociedad a través de la susodicha reinsercion, pero también pienso que para los Miguel Carcaño, los Rafitas y otros que se os puedan venir a la mente, la ley se queda, desgraciadamente, en un triste papel, que no solo no les sirve para dejar de ser un peligro, sino que juegan con él haciéndonos ver que la ley no está echa para ellos, sino para tí y para mí, para los que nos horroriza el delito y el castigo nos parece disuasorio si lo sufriéramos en nuestras carnes. Si, creo que la Inglaterra Victoriana le haría falta a algunos.
En los códigos y textos legales, jurisprudencia y doctrina que he leído a lo largo de los años, en lo que se refiere al derecho penal, siempre he visto un importante problema de base: no se define adecuadamente cual es el objetivo del castigo. Según mi opinión los delitos( y sus respectivos castigos) deberían clasificarse en función de dicho objetivo: protección de la víctima concreta, protección de la población general (aquí encajaría la pena de muerte), reparación de los daños causados, reinserción y reeducación del penado, disuadir al penado y a otros del acometimiento futuro del delito,etc.
Sin tener claro esto no creo que sea lícito opinar sobre la idoneidad de un castigo u otro para determinado delito.
En los sistemas penales actuales que conozco(el continental y el anglosajón, civil law y common law como los denominan respectivamente los anglosajones) se intentan alcanzar todos estos objetivos a la vez y para todos los delitos, y en la mayoría de los casos no se alcanza ninguno.
Sobre el objeto del artículo habría que hablar sobre el concepto de ” castigo cruel y desproporcionado” ,el cual ,aunque ha hecho correr ríos de tinta(Declaración universal de los derechos humanos, 8ª enmienda de la constitución norteamericana, etc), no creo que nunca haya sido adecuadamente definido y acotado.
Hace unos meses un chico de unos 16 años se le hizo divertido al estar con sus amigos arrojar piedras a los automoviles que transitaban, cosa que hacian seguido pero un dia una piedra paso por la ventana y le pego en la cabeza a un bebe causandole la muerte.
cosa que arrojar piedras a vehiculos en movimiento causando daños es algo serio.
e notado que esos metodos parecen mejores que las actuales en el sistema penintenciario en mexico en el ambito de corregir ala persona con trabajo duro. no digo que este bien solo que parece mas exitoso.
Yo de nuevo, no se si recuerden un documental situado en china el cual trata el tema de corregir a los adolecentes “problema” con metodos como un regimen de disciplina, ejercicios y hasta golpes con un baston sobre las manos.[ por algo es en china].
el metodo en esfuerzo fisico parece competir con el explicado al de esta entrada.
Nosferatu dices que la reinserción es posible en un gran número de casos de gente que delinque, aquí da igual la edad que se tenga. Y esto es una verdad como un templo, quiero decir que el hecho de imcumplir la ley no siempre hace de ti una mala persona habiendo circunstancias en la vida que hace imposible actuar de una forma en la que no se vulnere la ley. Pero no hablamos de eso, porque estas personas ni siquiera necesitan de un sistema penitenciaro que los reinserte, aunque esto no quiere decir que no deban cumplir con las sanciones o penas que marquen las leyes que a tal efecto han incumplido, con los atenuantes que le correspondan. De lo que realmente hablamos es si el sistema penitenciaro puede “reinsertar” al que pasa por sus instalaciones, no de si la gente que pasa por una cárcel esté en condiciones de volver a la sociedad y ser un ciudadano como todos los demás. Y sinceramente las cárceles no actúan nunca como centro educativo o si lo hace, lo hace en muy pocos casos, lo hace como excepción y no como normal general.
Y es que si nos centramos un poquito en el caso de los menores de edad es precisamente este el motivo por el que nuestra legislación actual los hace inmunes y no considera que deban cumplir las mismas penas que un adulto, por el hecho de que los centros penitenciarios no cumplen con su objetivo reinsertivo en la sociedad y sería más perjudicial que favorecedor para ese menor. Pero es como bien dije antes el sistema penitenciario no tiene por qué tener el mismo objetivo que el sistema judicial a la hora de cumplir con sus funciones siempre y cuando no entren en contraposición. Quiero decir que si bien la reinserción es algo que nada tiene que ver con el hecho de hacer justicia y proteger a las victimas sí que contribuye a que en un futuro próximo no haya más vícitmas de la mano de estas personas que cumplen las penas por lo que han hecho. Sin embargo si alguien no va a entrar en la cárcel porque estos centros no garantizan su reinserción estamos vulnerando el objetivo principal de la justicia, la protección de la víctima y de la estructura social y eso sí que no se puede permitir. Porque entonces la sociedad queda en un estado de indefensión total frente a una serie de personas que sí que tienen conciencia de que lo que hacen no está permitido por la ley, de que no es moralmente consentible lo que hacen y de que saben que su edad los protegen a ellos por encima de los verdaderos derechos que una sociedad tiene que proteger.
La inserción en España no es mas que una obcecación de los políticos para ir de progres y humanitarios. Creo que hay gente que se ha convertido en delincuente profesional y que se ha vuelto en un parásito para la sociedad sin redención posible. Me parece estúpido causar indefensión en la sociedad y dolor en las victimas dejando libres a estos individuos que llegan a tener decenas de denuncias y que se sabe que van a reincidir. Hay delincuentes patológicos como violadores y maltratadores que en cuanto salen reinciden. Pero en España esta muy mal visto decir que alguien pueda ser un cabrón que no quiere ser “bueno” y tenemos que aguantar que nuestros políticos elijan que pongamos nuestra otra mejilla.
Puedo entender la reinserción. Puedo entender que alguien cometa un error una vez, dos tal vez, si me aprietas 3 veces si son delitos de poca monta. Pero si alguien que tiene 100 denuncias me roba y le sacan a la calle a los dos días para reinsertarle se me queda cara de tonto.
Respecto a la ley del menor.
Tengo 30 años, mido 1,85 y peso casi 100 kg y llevo mas de 20 años haciendo artes marciales. Hace dos años vi a un crió que debía tener 15 o 16 apartar de un empujón a una señora mayor y cuando mire a ver que pasaba me dijo que “que huevos estaba mirando” y que me fuese a tomar por algún lado impropio porque sino me daría una paliza y como el era menor si yo le ponía un dedo encima me empapelarían.
Un menor es intocable hasta los 14 años y hasta los 18 las penas son como mínimo bajas. Se les esta dando el mensaje a los menores que pueden hacer lo que les de la gana sin pagar el precio.
A mi me parece evidente pero supongo que seré un intransigente, una mala persona o algo así…..
cegato , no una mala persona, solo un ignorante. Tranquilo que eso se arregla leyendo, viajando y usando el coco, todavía tienes solución.
Los niños inmunes? usteden flipan, abusos, toruras y demás ocurren día tras día en los centros de menores en el estado español, si no lo quieren ver es su problema. Y si encima de ser menores nacieron en un pais mas pobre que el nuestro ya ni te cuento..
A mi este tema me saca de mis cavales y se de lo que hablo porque aunque yo nunca he estado en un centro de menores, si tengo al menos 5 amigos que lo estuvieron, y todos tienen secuelas, la mas evidente es el odio a toda autoridad, otros no lo han superado y se han vuelto locos y otros han acabado mal, y todos eran gente de lo mas “normal” a la que una infancia injusta les ha jodido la vida.
Cuatro días de trabajo extenuante. Perfecto. La solución al gamberrismo callejero. Y el castigo más democrático e igualitario: el trabajo hace sudar al rico como al pobre, y el látigo le duele tanto a uno como a otro.
Null el que flipas eres tú porque vamos a ver aquí se habla de inmunidad jurídica, no de que los menores de edad estén exentos de que se comentan delitos o agresiones sobre su persona. De hecho se habla precisamente de eso de niños que “abusan” de los demás y que no reciben ningún castigo porque la ley los protege. La ignoracia tiene arreglo como bien has dicho pero la obcecación no la tiene así que lo tienes crudo.
¡Hombre! 4 dias es demasiado. Pero uno, le vendria bien a mas de uno
Las leyes se deben adaptar a las sociedades que deben regular, el problema es que queden obsoletas o se aprueban en momentos “críticos” o especialmente sensibles.
Os contaré de un plumazo lo que ocurre en Costa Rica al respecto de todo esto del castigo, la reinserción y la doctrina penal. Es tan patético que no se sabe si reir o llorar. Se ha dado tanto énfasis en el garantismo legal que el panorama general en materia de delincuencia está patas arriba: los delincuentes, gamberros y malvivientes de toda clase, sin importar edad, tienen a fin de cuentas más derechos y garantías que los ciudadanos honestos que han sido sus víctimas, y el pequeño porcentaje que recibe una condena penal como justa consecuencia de sus fechorías termina acudiendo a la cárcel (o al centro de reclusión de menores, según sea el caso) como el hijo de vecino que acude a un hotel o centro vacacional: sin necesidad alguna de trabajar, pasando las horas del día holgazaneando y, de paso, aprendiendo nuevas maldades de sus compañeros de celda más experimentados, tienen comida, ropa, servicios de salud, entretenimiento y hasta vida sexual garantizados, y todo a expensas de los impuestos que los demás pagamos. Y hay que ver cómo la mayoría de edad para actos antisociales es (en la práctica, que la teoría sigue soñando con el país color rosa de la princesita ingenuidad) cada día menor, que ahora pilláis asesinos y fascinerosos de gran calado en edades cada día más tiernas.
Por eso yo también digo que ni 0 ni 100. Reinserción social, sí, pero también consecuencias penales de peso para el delito. Y no creo que hacer trabajar a los que violentan el orden social, sean adultos o menores, sea una idea descabellada ni aberrante.