Diamantes para la Eternidad
26 enero, 2010 Por Iñaki

Los hay tan grandes como un puño y también los hay de colores. Algunos están malditos o rodeados de oscuras leyendas y otros han sido testigos de tórridos romances. Codiciados y deseados por el ser humano, muchos diamantes han escrito su particular página en el libro de la historia. Estos son solamente algunos ejemplos.
(NOTA: 1 Quilate= 200mg.)
El Cullinam.

Los propietarios del Cullinam muestran orgullos la pieza.
Es el padre (o la madre) de todos los diamantes pues es el más grande jamás extraído. Cuando se encontró era un pedrusco de 3106 quilates (621,2 gr) aunque luego fue cortado en 105 diamantes.

El más grande de estos pedazos fue el “Estrella de África” (foto superior y portada) que sigue siendo el diamante tallado más grande del mundo. Forma parte de las joyas de la corona británica.
El Orloff

La leyenda cuenta que fue un soldado francés en el siglo XVII quien lo robó del interior de un templo. El diamante era uno de los ojos de una estatua de un dios hindú.

Esquema del Orloff .
Tras muchas peripecias este enorme diamante de 189 quilates terminó en manos de la emperatriz Catalina la Grande de Rusia y fue quien la hizo engastar en su cetro real. Actualmente sigue en Rusia y está considerado uno de sus mayores tesoros.
El Darya-ye-Nur

Su nombre significa Mar de la luz y es de color rosa. Es el diamante engastado sin cortar más grande del mundo (186 quilates).
El Regente

Este diamante de 140 quilates fue engastado en la corona que se usó para para la coronación de Luis XV y también para la de Luis XVI. Después Napoleón lo sacó de la corona para ponerlo en la empuñadura de su espada. Actualmente se conserva en el Louvre.
El Koh-I-Noor

O también “Montaña de luz” es el diamante más antiguo que se conoce. Traído de la India dicen que acarrea calamidades a los hombres y buena fortuna a las mujeres.

El Koh fue usado de adorno para las riendas de un caballo según atestigua esta ilustración de la época
La reina Isabel II lo lució en su coronación aunque dicen las malas lenguas que era una copia de cristal para evitar poner a la reina bajo la influencia del diamante. Cuentan también que el auténtico se guarda en una cripta secreta de la Torre de Londres.
El Taylor-Burton.

Este diamante en forma de pera y de 69 quilates fue un regalo de amor. Lo compró Richard Burton por más de un millón de dolares para regalárselo a Elizabeth Taylor. Fue ella quien lo bautizó como Taylor-Burton ya que antes era el diamante Cartier. En 1978, después de su divorcio, lo vendió por cinco millones de dolares y con ese dinero construyó un hospital en África. Se ignora si lo hizo por despecho.
Se cree que el diamante en la actualidad anda por Arabia Saudí.
El Hope

O diamante de La Esperanza es el malo maloso de los diamantes. De 45 quilates y color azul, la lista de desgracias que acompañan a esta joya es inacabable. Hasta la Wikipedia tiene una lista con sus calamidades. Actualmente se encuentra en el instituo Smithsonian en EEUU.
El Verde de Dresden

De “sólo” 40 quilates, es un raro diamante de calidad extraordinaria y de color verde que es debido a una exposición natural a la radioactividad. Se encuentra en el museo Albertinium de Dresde.
El Sefadu.

Es el diamante más grande encontrado recientemente. Se descubrió en Sierra Leona en 1970 y la criatura pesó al nacer 620 quilates. Poco más se sabe de él o de su paradero.
Estos son unos pocos pero hay muchos más…
Los diamantes más famosos. (Español)
Lista de Diamantes famosos. (Wiki inglés)
Diamantes caros y famosos.(Inglés)
Sobre la maldición del Hope en el Baúl de Josete.



Y digo yo… no dejan de ser trozos de piedra?
Los diamantes molan para aplicaciones industriales. ¿Que sentido tiene llevar como anillo una tuerca? ¡Es ABSURDO! Igual que los diamantes.
Diamantes para la Eternidad…
Los hay tan grandes como un puño y también los hay de colores. Algunos están malditos o rodeados de oscuras leyendas y otros han sido testigos de tórridos romances. Codiciados y deseados por el ser humano, muchos diamantes han escrito su particular pág…
El valor no lo tiene el diamante, es una piedra, sino el orfebre que lo talla.
La codicia humana los ha rodeado de una envoltura de sangre y muerte.
El diamante no es una piedra, es un mineral.
las historias que guardan esto objetos preciados son increibles, incluso guerras se han librado por ellos, siempre lograron cautivar al ser humano, sera su belleza o el status que representan?
http://www.diadelavestia.com.ar
Se podrá decir todo lo que se quiera para menospreciarlos o banalizarlos… dentro de 20 siglos seguirán siendo tan fascinantes y enigmáticos como lo han sido hasta ahora.
Hoy me relamo con un comentario absolutamente edonista: de todos, me quedaría con el carbono radioactivo
*hedonista
(mis disculpas por los cristales rotos ante la brutalidad anterior)
Los fascinación que despiertan los diamantes es algo que a mi como extraterrestre me cuesta mucho comprender.
Troya44, al menos hasta que se descubra un planeta en el que haya diamantes por doquier, el valor se lo da la rareza y belleza.
Charrua, las afloraciones de diamantes son bastante comunes (no los pedruscos anteriores
) pese a la creencia popular. Es el oligopolio que los comercia el que hace que los precios no bajen.
Vale, vale, Charrua y Roy Batty. Ambos tenéis razón. Si apareciese una veta tan grande como otro planeta es un hecho que los precios estratosféricos de estas piedrecillas tenderían en primera instancia a la baja… sólo hasta que los peces obesos del oligopolio metieran narices en el asunto y, plum, de nuevo por las nubes.
Charrua.. ya se encontró un diamante GIGANTE, es el corazon de una estrella y se encuentra a 50 años luz de la Tierra, en la Constelación Centauro y tiene 10 mil millones de trillones de quiilates y un diámetro de 4000km!!! obviamente no se puede lllegar a el, al menos por ahora…
La película “diamante de sangre” (recomendadisima) muestra como en Sierra Leona hay guerra y esclavitud por estos diamantes y como las empresas que los venden tienen depositos con diamantes guardados fuera del mercado para que no baje el precio de estos..
Felicitaciones por el blog, Iñaki