El Juicio a Sócrates
8 Junio, 2009 Por Iñaki

En año 399 a.C. Sócrates, uno de los más famosos filósofos de todos los tiempos, fue acusado de “corromper a los jóvenes y falta de creencia en los dioses ancestrales”. Aunque en realidad, su único delito fue el de decir lo que pensaba y esto, siempre levanta ampollas incluso entre sociedades tan liberales para la época como lo era la ateniense.
Sócrates fue juzgado en Atenas, ciudad de donde era originario y a la que amaba profundamente. Su juicio se celebró al modo ateniense, que no sabría decir si era justo o no, pero en donde por encima de todo primaba la democracia.
El método para elegir jueces y jurados era complicado. Todos los años se elegían 6.000 ciudadanos (sacados de entre las 10 tribus) que debían de estar disponibles para ser miembros del jurado. A cada uno de ellos se le entregaba una pieza de bronce (pinakion) que llevaba inscrito su nombre y un sello oficial.Los jurados lo formaban un número mínimo de 201 personas aunque podía llegar a estar constituido hasta por 2.001 personas. (Ese +1 era para evitar los empates).

Pinakion con nombre y sellos.

En el caso de Sócrates, el jurado lo formaban exactamente 500 personas (ignoro porqué en este caso el número es par) que fueron seleccionados el mismo día del juicio por medio del Cleroterion.

Reconstrucción de un Cleroterion. Los pinakion con los nombres se metían en las ranuras y luego por medio de un juego de bolas blancas y negras que se iontroducían por el embudo de la izquierda, se seleccionaban las columnas. Los nombres de esas columnas serían los miembros del jurado.


Trozos de Cleroterion encontrados en Atenas.
Esto se hacía así porque al no saberse los nombres hasta el último momento evitaba que ninguna de las partes pudiera sobornar o coaccionar a algún miembro del jurado.
Los atenienses no tenían la figura de fiscal y cualquier ciudadano podía acusar a otro (en caso de que menos del 20% del jurado votara culpable, el acusador debería pagar fuertes multas. Así se evitaban falsas acusaciones). El acusador de Sócrates fue Meleto poeta y fanático religioso quien, como dije, lo acusaba de corromper a la juventud y de impiedad (falta de creencia en los dioses) acusaciones muy serias pues se castigaban con pena de muerte. Lo peregrino de algunos diálogos del juicio, dejan claro que detrás de esas acusaciones también debían de existir razones políticas o personales contra Sócrates.
[...]Lo que has dicho, Sócrates, son sólo insinuaciones -rebate Meleto-. Defiéndete más bien de la acusación de corromper a los jóvenes.
- ¿Y cómo piensas, Meleto, que puedo corromper a los jóvenes?
- Diciéndoles que el Sol es una piedra y que la Luna está hecha de tierra – responde Meleto.
- Creo que me has confundido con otro: los jóvenes pueden leer todo eso cuando lo deseen, comprándose por una dracma los libros de Anaxágoras de Clazomene en cada esquina del ágora.
- ¡Tú no crees en los dioses! -grita Meleto, poniéndose de pie y amenazándolo con el dedo índice- ¡Tú crees sólo en los Daímones!
- ¿Y quiénes serían éstos? -pregunta Sócrates sin perder la compostura.- ¿Hijos malvados de los dioses? Así pues, afirmas que no creo en los dioses sino sólo en la existencia de los hijos de los dioses. Es como decir que creo en los hijos de los caballos, pero no en los caballos.

Clepsidras (relojes de agua). Se usaban para medir los tiempos de intervención. Se disponía de unos seis minutos por turno.
A pesar de todo, se celebró una primera votación. La votación era secreta y para eso utilizaban unas piezas circulares llamadas psephos. Cada jurado tenía dos de estas, una con la varilla central maciza (inocente) y otra hueca(culpable). Por orden, uno a uno, pasaban delante de dos urnas, en la primera debían de dejar el veredicto y en la segunda la otra pieza.Así no se sabía cual dejabas en cada urna.

Psephos usados para votar. Las varillas huecas significaba culpable.
El resultado de la votación fue el de culpable por un estrecho margen. (280 – 220) Sócrates debía morir. La conmoción en la sala es general y como era costumbre se le dice al acusado que proponga él una pena alternativa. Sócrates con cierto tono de guasa responde:
¿Una pena alternativa? ¿Y qué he hecho para merecer una pena? Durante toda la vida he descuidado mis intereses personales, mi familia y mi casa. Nunca he aspirado a mandos militares ni a honores públicos. No he participado en conjuras ni en otras formas de sedición. ¿Qué penas corresponden a quien ha hecho esto? No quisiera equivocarme, pero creo tener derecho sólo a un premio, el de ser alojado y mantenido en el Pritaneo a expensas del Estado.
Por lo visto con los atenienses bromitas las justas y un clamor de enfado invadió la sala. Sócrates trató de arreglar el desaguisado:
De acuerdo, de acuerdo, mis queridos conciudadanos: me hago cargo de que me habéis entendido mal. Algunos han tomado mi sentido de la justicia por un acto de arrogancia. Pero decidme con franqueza: ¿qué podría haber propuesto como pena? ¿La cárcel? ¿El exilio? ¿Una multa en dinero? ¿Y qué multa podría pagar yo, que nunca he enseñado por dinero? Como mucho, estaría en condiciones de ofrecer una mina de plata.
La cantidad ofrecida no debió de ser del agrado del respetable y de nuevo las palabras del filósofo fueron tomadas por otra ofensa haciendo aumentar los gritos de quienes protestaban. Finalmente se resolvió hacer otra votación y esta vez el resultado fue contundente; 360 votaron culpable y 140 inocente.
Creo que merece la pena destacar este pequeño resumen de las palabras finales de Sócrates al conocer su definitiva sentencia.
Ciudadanos atenienses , temo que hayáis asumido una gran responsabilidad ante la Polis. Era viejo, bastaba con esperar y la muerte habría llegado por sí misma, de modo natural. Actuando así no tenéis ni siquiera la seguridad de haberme castigado. ¿Sabéis por ventura qué es morir? Con seguridad, una de estas dos cosas: o un caer en la nada, o trasmigrar a otra parte. En la primera hipótesis, creedme, la muerte podría ser una gran ventaja, no más dolores, no más sufrimientos; en el segundo caso, en cambio, tendría la suerte de encontrarme con muchísimos personajes excepcionales. ¿Cuánto pagaría cada uno de vosotros por hablar cara a cara con Orfeo, con Museo, con Homero o con Hesíodo? ¿O con Palamedes y con Ayax de Telamón que murieron ambos por haber sido tratados de manera injusta? Pero ha llegado la hora de partir, yo a morir y vosotros a vivir. Quién de nosotros ha tenido mejor destino es oscuro para todos, menos para los dioses.
Fue llevado a la cárcel donde sería ejecutado a la mañana siguiente por medio de cicuta.

Prisión en el ágora de Atenas. Posiblemente en la que fue encerrado Sócrates y donde murió.
Sus amigos sobornaron a los guardias y le prepararon la huida pero él se negó pues parecería más culpable además de que, según dijo, no sería capaz de vivir lejos de su querida Atenas. Su última noche la pasó acompañado de sus buenos amigos entre los que se encontraba Platón.

La muerte de Sócrates, por Jacques-Louis David
Cuentan que esa noche Sócrates se empeñó en aprender una complicada melodía para tocar con la flauta. Sus amigos se lo recriminaban y le decían que para qué iba a perder su última noche de vida en algo tan complicado. Sócrates muy serio les contestó:
¿Para que va a ser? Para aprenderla antes de morir.

Busto de Sócrates. Tenía cara de ser bonachón y algo guasón. ¿Verdad?
Más en:
El juicio de Sócrates (Wiki)
Heliea (Tribunal supremo de Grecia) (Wiki)
Citas de Sócrates. Breve y enriquecedora lectura muy recomendable (Wikiquote)
Apología de Sócrates (Jenofonte)
Un besito para abuelita Isabel.





Y no olvidemos el gran parecido que tiene con Jesús de Nazareth, juzgado y asesinado por hacer lo correcto, que patético es el hombre y su envidia
Nada más espectacular, que entablar una triste y maravillosa, a la vez, historia de la filosofía. Es estresante mirar al pasado y darse cuenta que existieron tantas injusticias ante las sentencias que al final resultaron ser verdades absolutas. Nuestro pasado, a pesar de contener dotes de democracia, no se escapo a la irracionalidad de los animales. Por qué somos tan prejuiciosos? Sócrates solo fue uno de los tantos incomprendidos de la historia. Genial articulo amigo historiador.
Francoman
Una muerte incesaria.
Nos podía haber aportado más durante años….
Que bien documentado, que bien explicado.
Me ha gustado mucho el blog, me he apuntado al RSS.
Enhorabuena¡¡¡¡
buenismo buenismo, ole ole!!!!!!
Bonachón… y terriblemente guarro (se le olía cuando se aproximaba al ágora). Además de casado cona arpía. razón de más para no apelar la sentencia ante el gobernador de Wisconsin.
Creo recordar que el Fedón, o algun otro diálogo platónico en el que se recuerdan los últimos momentos del pensador, se dice que Platón no estaba presente durante las últimas horas de vida de Sócrates, sino que estaba enfermo. Siendo estos diálogos obra del mismo Platón, creo que son bastante fiables en ese sentido.
Quisiera hacer resaltar un detalle de escepticismo… ¿Es posible que las cosas no fueran tal como estaban escritas? Sé que me acribillaréis por mis comentarios, pero si la gente gritaba cuando Sócrates dijo que nunca conspiró contra los políticos, o se decepcionaron más cuando dijo que no cobró ninguna moneda… ¿de qué vivía ese hombre? ¿Llevaba alguna clase de mafia?
AlCapone también fue vitoreado por algunos, y fue un alivio su encierro aunque fuera por un tecnicismo. A mí este documento me ha llenado de intrigas, en vez de darme respuestas.
Holap:
Sócrates refutó con impecable lógica todos los argumentos en su contra… cómo es posible que aún así haya sido condenado a muerte?
A veces pienso que el concepto de “homo-sapiens” debería ser revisado exhaustivamente… xD
Saludooos
Acabo de descubrir tu blog con esta entrada y me ha encantado. Seguiré visitandote a menudo y he aprendido muchas cosas que antes desconocía.
Besos y felicidades por el blog.
Solo por información que sepas que el busto es una representación ficticia, en realidad no se sabe cómo era sócrates exactamen pero sí se sabe que era feucho.
Aún se le debe un gallo a Asclepio
Pobre Sócrates, pero a pesar de ser un gran filósofo no estuvo nada acertado en sus ultimas intervenciones en el juicio ¿ a quien se le ocurre hacer bromas en un juicio en el que te pueden condenar a muerte?
Nadie duda de que los diálogos de Platón ponen en escena a Sócrates para dar autoridad a las opiniones del propio Platón, el Sócrates que nos pinta Aristófanes, por ejemplo, es muy distinto y otro el que nos pinta Jenofonte; de modo que apoyo el punto de vista de 7Arzakon; se trata de un recurso literario muy común en la antigüedad.
Nadie duda tampoco que las leyendas que dicen que Sócrates era hijo de una virgen son solo eso: leyendas.
Así que también concuerdo con Moisés en que hay paralelismos con Jesús, lo que no entiendo es porqué hay tanta gente empeñada en considerar los Evangelios como relatos fidedignos y no pueden aplicar la misma lógica que aplican a los relatos sobre Sócrates.
No será esta la única ocasión en que, a lo largo de la historia, las intrigas y desavenencias políticas e ideológicas, inspiradas en pasiones tan viles como la envidia, el temor y el egoísmo, han tenido más peso que la verdad, la justicia y la razón. La muerte de Sócrates es un triste icono de los alcances que pueden tener la intolerancia y el fanatismo, y es así mismo testimonio de la irracionalidad que suele a menudo embozarse tras las apariencias de la ley y de lo socialmente aceptado. Considero a Sócrates como un mártir del pensamiento, uno de los primeros en una larga cadena que aún en nuestros días sigue añadiendo eslabones.
En cuanto a que si los evangelios son relatos fidedignos o no, mejor es dejarlo a la conciencia de cada quien y no venir a sentar cátedra a favor de una u otra posición, que eso resulta la mar de odioso por antojarse impositivo. Si no estás de acuerdo con lo planteado por Moisés, tampoco vengas a acusarlo de creer en fantasías o relatos míticos sólo porque tú careces de la fe para creerlos.
Estamos de acuerdo, Troya44; ambos admitimos que las leyendas sobre Sócrates se juzgan con la razón y las de Jesús con la fe. No intento sentar cátedra en mi comentario, simplemente expreso mi sorpresa ante esa disparidad de criterios. No obstante, las cuestiones textuales prefiero dejarlas a la filología, la paleografía, la arqueología, la ecdótica y a la historia mejor que «a la conciencia de cada quien».
Grande entrada, como de costumbre. Pero vos indico, se me permitais, un libro de un Isidor Feinstein Stone, “The Trial of Socrates” (lo penso que el titulo en español sea “El Juicio de Socrates”. En este libro, el autor (fluente en grego y profondo pesquisador del tema) tece una teoria muy interesante sobre los mobiles del juicio, llegando a concluer que en verdad Socrates era un peligro a la democracia atenientes, por su vision politica entremeada de espartanismos y su enfado ante el poder democratico.Saludos!
Si no lo habeis notado, las dos entradas que denotan algo de fe religiosa en sus autores (la de Moisés y la mía) ha sido calificadas de muy bajas o malas. Mi respuesta a Evil Preacher es calificada mal, mientras que su réplica se califica por el contrario como buena. No veo por qué, a no ser que esta página sea tendenciosa y parcial en materia de religiosidad. Lo sospecho, y eso me decepciona mucho. Un espacio como éste debería mostrarse más tolerante de las distintas posiciones, tan siquiera como una muestra de respeto a sus comentaristas y a las convicciones, religiosas o no, que estos puedan tener. No replico nada a Evil Preacher porque mientras tipos como él se empecinen en mirar las cosas de la fe con ojos materialistas, arropándose para ello en sus conocimientos, supuestos o reales, digo que mientras se empecinen en ello, nunca caerán en la cuenta de que usan el prisma equivocado. Allá ellos. Y que nadie crea por favor que, por dejar un espacio a la fe en mi modo de pensamiento, soy un fanático o un retrógrada, que si así fuera no hubiera disfrutado con esta página tanto como la he disfrutado hasta antes de las calificaciones a los comentarios de esta entrada.
Este episodio de la Historia de Grecia siempre me ha hecho sentir muy triste. Significa el triunfo de la envidia y la soberbia sobre la Lógica y la Razón. Es sorprendente la entereza con que Sócrates aceptó una condena tan injusta y se enfrentó a su propia muerte.
ante todo, enorabuena por tu blog!! es muy bueno, de hecho llevo suscrita varios meses y e aprendido un montón de cosas. muchas gracias!!
nunca me había dado por escribir pero me a parecido qu tu entrada tenía un pequeño error: según lo que tengo entendido, Socrates no fue ejecutado con cicuta sino q se suicidó con ese veneno la noche anterior a su ejecución.
podrías confirmarmelo, por favor?
Como ya han dicho algunos comentaristas, ni siquiera se puede asegurar con toda certeza que Sócrates existiese, mucho menos que todo esto ocurriese. Todo lo que sabemos de él lo sabemos por Platón, así que tampoco sería de extrañar que, como mínimo, éste hubiese adornado un poco los hechos para hacerlos útiles a sus enseñanzas y doctrinas.
Por otro lado, que haya similitudes entre la mitología cristiana y el relato paltónico de la “pasión” y muerte de sócrates no tiene nada de sorprendente. Por un lado, la mitología cristiana no es especialmente original y bebe de fuentes muy anteriores, en gran medida cultos mistéricos de origen oriental. Evidentemente también del judaísmo, y , oh sorpresa, del platonismo y especialmente del neoplatonismo. La doctrina cristiana que hemos recibido, además, le debe mucho a Saulo de Tarso que, oh, de nuevo sorpresa, era griego. Vamos, que aunque el cristianismo se nos venda como revelación divina, tiene incómodas coincidencias con algunos “caprichos” del pensamiento humano. Evidentemente, después de casi 1700 años de monopolio religioso se han cuidado mucho de que esto pase lo más desapercibido posible. Pero no le sdigáis nada, que entonces vienen con el siempre útil victimismo, como hace un poco más arriba troya44. Ellos, que nunca han perseguido a nadie, claro.
@antianira
Sócrates tomó la cicuta voluntariamente, pero no se suicidó.
¿Útil victimismo? ¡JA! Que buen chiste. ¿Puedes contar otro?
uncurioso tiene razón.. no es lo mismo aceptar un castigo que suicidarse..y más si Sócrates pensaba que eso iba en contra de sus enseñanzas
Está muy buena la historia, especialmente por como está escrita, es llevadera y más interesante que un texto común.
Saludos.-
gracias a uncurioso y a carlos s.
las fuentes que había tenido en cuenta decían que se había suicidado. pero veo que no es así. muchas gracias por la aclaración.
Fantástico como siempre el post.
Creo que esta historia demuestra una vez más que la democracia dista mucho de ser un sistema ideal (aunque de momento no conozcamos otro mejor). La votación por la vida o la muerte de una persona entre una muchedumbre de 500 personas se parece más a un linchamiento que a un juicio.
@ Troya44: Has dicho que: ” las dos entradas que denotan algo de fe religiosa … [han] sido calificadas de muy bajas o malas.” “[porque] … esta página sea tendenciosa y parcial en materia de religiosidad. … eso me decepciona mucho.” “[Aquellos que] se [empecinan] en mirar las cosas de la fe con ojos materialistas … nunca caerán en la cuenta de que usan el prisma equivocado.”
Primero confundes el blog, que no se mete nunca en materia religiosa, con los comentarios o las puntuaciones a estos. Lo cual es especialmente estúpido por tu parte, decepcionarte del blog porque a los lectores de éste no les gustan tus comentarios.
De hecho, la forma en la que respondes casi que lo que da a entender es la poca profundidad de tus ideas, la debilidad de éstas y tu indefensión ante ataques intelectuales. Pero claro, siempre ha sido complicado atacar/defender “razones de fé”, es decir que es así porque sí, porque a mi me da la gana pensar que es así… es el siempre presente callejón sin salida con el que te encuentras cuando intentas discutir de temas “espirituales” de forma racional.
Es gracioso, porque en ningún momento nadie ha sido ofensivo ni agresivo en los comentarios. Eran todo comentarios cordiales que tú te has tomado como ataques por el hecho de encontrarte a la defensiva en una triste actitud de frentismo de religión-ciencia.
No niego que la religión es algo inherentemente antropológico, trascendiendo culturas. Dota a la existencia del hombre de un necesario sentido, una necesaria respuesta a una pregunta que resuena en las cabezas de la humanidad. El homocentrismo como salvación de la locura…
Silvano:
Como tengo un par de semanas de no visitar esta estupenda página, por razones que acá no vienen al caso, no es sino hasta ahora que me topo con la absurda diatriba que te has tomado la molestia de dedicarme. En ella te retratas de cuerpo entero y, sinceramente, la estampa lograda no se antoja para nada halagüeña.
Comienzas insultándome al calificar mi proceder de “especialmente estúpido”. Desde ese momento imposibilitas un diálogo respetuoso y constructivo, y encima pones en evidencia tu falta de argumentos porque cubres esta carencia con ofensas gratuitas y manifestadas con plena grosería. Has empezado mal.
Luego descalificas mis ideas, tildándolas de débiles e incapaces de resistir “ataques intelectuales”. Si por ataques intelectuales deben entenderse cosas como tus improperios, aviados estamos. Además, bien puedo preguntarte: ¿Cuáles de mis ideas conoces para sentirte tan a tus anchas descalificándolas? ¿Es que alguna vez hemos charlado acerca de mis ideas sobre cualquier tema, por no decir sólo el de la fe religiosa? Ni siquiera sabes quién soy, mucho menos conoces lo mínimo acerca de mi forma de pensar, pero igual te embutes la osadía de menospreciar lo que te es enteramente desconocido. De ideas tengo un buen acerbo, y sobre una buena cuantía de tópicos, pues a punta de lectura, estudio y reflexión he procurado cultivarme y enriquecer mi pensamiento. Y de esto, amigo, no conoces ni la jota, a no ser que seas clarividente, telépata o miembro de alguna estirpe novedosa de iluminados. Ahora bien, si lo que haces es aferrarte al supuesto de que cualquier idea distinta a las tuyas, sobretodo si toca a fe religiosa, es débil por antonomasia y sin necesidad de previo juicio, que te den agua de san Quintín.
Cosa muy diferente hubiese sido que manifestaras tu desacuerdo con mis opiniones y tuvieras la gallardía de exponer tus argumentos para ello. Así habrías disentido sin irrespetos y sin sacar al sol tu bajeza. Pero insultas y descalificas a priori, ocultándote así tras tu arrogancia y tu menesterosidad.
En algún momento dices que este blog no se mete en materia religiosa (me consta que Iñaqui no suele hacerlo, y que es un tío respetuoso y tolerante). Y señalas que yo he tergiversado comentarios amistosos (“cordiales”, les llamas), interpretándolos como hostiles porque me sitúo en una “triste posición de frentismo religión-ciencia”. Primero que nada aclaro que en esa posición me sitúas tú, que no otro. Y si mis creencias religiosas son descritas con todo desparpajo como meros mitos o fábulas (la “mitología cristiana”), carentes de lógica e historicidad, y para colmo se me tacha de “útilmente victimista”, y a mi religión se la distorsiona hasta extremos absurdos porque se la etiqueta como una entidad que lo único que ha hecho en sus siglos de existencia es protagonizar persecuciones, si se hace todo eso, ¿dónde quedan entonces la tolerancia, el respeto y la supuesta cordialidad de tales comentarios? Por favor.
Remachas señalando que no es cómodo defender la fe religiosa desde un punto de vista racional. Como decimos los ticos, confundes la gordura con la hinchazón, pues estás confundiendo lo racional con lo empírico, o mejor dicho, estás cometiendo la falacia de reducir lo racional únicamente a lo aceptable desde un enfoque empirista. Te ubicas en la Red-extensa del pensamiento cartesiano como única fuente plausible de verdad, algo así como decir que solamente aquello que admite ser observado y medido, por ende aquello que posee sustancia empírica, puede ser real o al menos servir como dato objetivo. Si nos situáramos en dicha base epistemológica tendrías toda la razón, pues es la base que permite al materialismo concebir al hecho religioso, que como tal no posee sustancia empírica, como mera mitología o como un producto antropológico para saciar necesidades humanas de trascendencia. Pero si conocieras algo de pensamiento teológico y filosófico, si asumieras quizás la molestia de asomarte por las propuestas de gente como Tomás de Aquino o Agustín de Hipona (por citarte dos antiguos pensadores religiosos), o como Teilhard de Chardin o Ratzinger (por mentarte dos más actuales), te percatarías de que, pese a que por su naturaleza el hecho religioso no puede circunscribirse al terreno empirista, admite un acercamiento rigurosamente racional, aunque sustentado en la fe. De ahí que gente como tú andeis tan errados con el prisma que usais.
Lo lamento, Silvano, pero al final de cuentas me has dado una patética impresión. Me pareces un ignorante de tomo y lomo, una figurilla más en el desdichadamente numeroso elenco de los charlatanes impertinentes. Como tal te saludo y como tal estimo apropiado ignorarte de aquí en adelante.
Y a otra cosa, mariposa.
Sócrates fue juzgado y condenado por ser un tocapelotas máximo. Era albañil, y siempre andaba por el ágora preguntando cosas raras a sus vecinos, del tipo \"Es preferible padecer una injusticia o cometerla\", y ya puestos, \"qué es la justicia\". Claro, eso explica que la gente lo viera como un plasta y un tipo molesto. Además, políticamente se había significado del lado de los 30 Tiranos y no era muy amigo de la democracia, por lo que el sistema se encargó de eliminar a su adversario. Prueba de que el escarmiento funcionó, es qe Platón (que tenía familiares entre los 30 tiranos) abandonó Atenas durante un tiempo hasta que se calmaran las cosas. Además, Platón no fue su único discípulo: Diógenes el cínico, Epicuro, los escépticos, también aprendieron y desarrollaron sus escuelas de pensamiento a partir de Sócrates.