
No. No te has equivocado de página, ni yo me he vuelto loco y he decidido cambiar radicalmente la temática de este sitio para dedicarme ahora a los bichitos. Lo que ocurre es que hace tanto tiempo que Parásito perdió su significado original, que ya hemos olvidado lo que realmente era ser un parásito.
Parásito proviene del latín parasitus que literalmente significa “comensal” y estos eran unos peculiares personajes de la antigua Roma cuyo oficio consistía en comer y además… por la patilla.
Fueron los griegos quienes, cuando celebraban los festines en honor de Hércules, a los primeros que invitaban a los banquetes eran a los parásitos, considerados personas sagradas y que estaban puestas bajo la protección del mismo Hércules.
Los romanos adoptaron esta costumbre aunque con su especial idiosincrasia. En un principio cualquier buen anfitrión romano que se preciara de serlo, debería invitar a su mesa a uno o varios de estos parásitos. Esto era algo de obligado protocolo si querías asegurar que los dioses te acompañaran y que el banquete discurriera de forma satisfactoria.

Como era de esperar, esta costumbre no tardó en irse un poco de las manos y pronto el puesto de parásito empezó a atraer a gente de dudosa catadura moral. En su mayoría eran gente que acudía a Roma a “buscarse la vida” y que prefería hacer cualquier cosa antes que trabajar. También abundaban entre los parásitos gente, sobre todo jóvenes, que habían dilapidado su fortuna o herencia en juegos y orgías y que ahora pululaban de banquete en banquete.
Se distinguían tres clase de parásitos:
Los parásitos aduladores: Se esforzaban por caer simpáticos halagando exagerada y continuamente a los invitados y especialmente, claro está, a los dueños de la casa.
Los parásitos sufretormentos: Eran el blanco de todas las bromas, desprecios e insultos del resto de invitados, pero que todo lo aguantaban con tal de llenar la panza.
Los parásitos burlones: Se mofaban de todo, eran expertos cotillas al tanto de todos los chismes de la ciudad y amenizaban las fiestas con chistes y chascarrillos.

Pan encontrado en Pompeya (S. I dC.)
Estos personajes no tardaron en caer de categoría. El parasitismo, antes un acto simbólico y sagrado, acabó convertido en un oficio cualquiera donde abundaban los sinvergüenzas. Así vendía un parásito su “arte” en mitad de la calle.
Vendo frases graciosas. Venid, ofreced: ¿Quién las quiere por una cena? ¿Quién ofrece una comida por ellas?. También vendo adivinanzas griegas de las que hacen sudar. Blandas risotadas para cuando se está bebido , agudezas, halagos y regocijos parasitarios. Un parásito vacío para depositar en él las sobras de la comida. Me es necesario vender esto como sea.
Extracto de una obra de Plauto.
No es complicado imaginar como la palabra Parásito llegó a tener el sentido que hoy en día tiene.
Persona que vive a costa ajena. Dicho de un organismo animal o vegetal: Que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo.
Visto en el libro:
URBS ROMA – La Vida Pública de Jose Guillén




Magnifico. Mientras leia la entrada no podía hacer otra cosa que imaginar la escena del banquete de Trimalcio, del Satiricon.
que bien se ve el pan ! me pregunto que sabor tenia
Gracias por este blog tan entretenido y útil.
He leído el post y los comentarios de la catástrofe de Ribadelago.
Anoche en el programa de Íker Jiménez el mismo escritor-submarinista Vázquez Figueroa recordaba su inmersión en el lago en términos semejantes a los de su entevista en un periódico, que alguen dejo en su comment.
Muy interesante esta entrada acerca de los parásitos.
El texto de Plauto me hizo recordar a Woody Allen
Ummmm, qué bien huele!! ¿Me permites? ñam ñam
Espectacular… al igual que el articulo anterior, se nota el cambio de las palabras con el transcurrir del tiempo. Gracias por la historia.
No lo había oído jamás. Muy curiosa y entretenida esta entrada. Un saludo!
Es lo que tiene ser tan gorrón, que al final la gente se termina cansando
Son unos gorrones, efectivamente
me pregunto si el termino rey terminara degenerando de la misma manera?
Que inapropiado, he colado un voto positivo sobre mi anterior comentario.
Hoy he descubierto este blog y no he parado de leerlo en un buen rato, me ha encantado ;D, y claro esta ha sido la primera entrada que he leído y mira tu por donde que ya no he podido parar, gracias ;D
Te felicito por el blog. Es genial. Lo sigo con mucha frecuencia.
A tenor del origen de la palabra “parásito”. Como has dicho, el origen más inmediato es la palabra latina parasitus. No obstante, el nacimiento de este término se remonta al griego donde podemos encontrar παράσιτος, que compartía la mayoría de las acepciones con el parasitus latino. Pero etimológicamente, en griego significaba παρά = al lado, junto a (con un sentido locativo); + σῖτος = trigo, grano. Es decir, παράσιτος, en origen, era aquella persona que estaba al lado del trigo. De ahí los posteriores significados.
Reitero muy felicitaciones por el blog. Aprendo muchas cosas gracias a ti.
Un saludo.
Sabrosa lectura, hoy en día a los parásitos se les llama \"funcionarios públicos\", electos o no, todos viven a nuestra costa… de los impuestos por supuesto. Vaya parásitos, ni siquiera son graciosos
A cuadros me has dejado!!!
Excelente! hace rato que este blog y me parece de lo mejor que hay! Esta es la primera vez que escribo en un blog.
Al respecto de este tema, me hizo acordar a mi papa (ya fallecido), quien tenia un muy buen sentido del humor y tuvo 8 hijos a los que les pudo pagar los estudios de la universidad a todos aca en Argentina (si bien el no era profesional, sino solo laburante, pero se desvivio para ello, dejando su vida por la familia).
Un domingo, a medida que nos ibamos despertando los que todavia viviamos en su casa nos hacia leer la definición del diccionario de la palabra “parasito”, para luego preguntarnos con una sonrisa “¿te suena?”…
… sin duda nos dabamos cuenta que eramos todos unos parasitos de el!! y a continuación nos preparaba el desayuno!! pobre hombre!!
Aclaro que yo solo tenia 14 años en ese entonces… o sea, no era tan parasito aun…
Un abrazo desde Argentina y perdon si se hizo largo…
Pues en mi tierra, como en todas las demás, son tan abundantes como los granos de arena en una playa, y actúan tan a la libre que puede decirse que gozan de patente de corso. Les llamamos “paracaidístas”, pues se aparecen en las fiestas y demás convites como caídos del cielo, sin que nadie sepa de dónde salieron… y encima devoran a dos carrillos, que si os descuidáis hasta la vajilla engullen. También están los otros, que viven a expensas de los demás, que no son nada graciosos, pero que por desgracia nos gobiernan: los políticos de pacotilla. Como veis, hay realidades que se niegan a desaparecer con el paso de los siglos.
También existen los parásitos de textos, es decir, los plagiadores.
Sin ir más lejos, esta tipeja del enlace ha cogido el artículo de “Imágenes de guerra” y lo ha parasitado sin miramientos.
http://esohavuelto.blogspot.com/2009/05/imagenes-de-guerra.html
Parásitos del tipo que llamas “burlón” siguen poblando hoy nuestra parrilla televisiva.
Estaba dándome una vuelta buscando cosas sobre William Wallace, y al final he terminado leyendo sobre parásitos. Gran blog! Un saludo!
Iñaqui, Roddy tiene razón. Éstás siendo plagiado para páginas tan asquerosas que no son más que bodrios de pésima ralea. Cuidado, amigo historiador.