Fraudes con Historia
26 Marzo, 2009 Por Iñaki

Supuesto osario del hermano de Jesús.
Tratar de descifrar la historia siempre es una ardua y difícil tarea, pero si encima aparecen oportunistas, gente sin escrúpulos que por ambición, reconocimiento o dinero tratan de tergiversar la historia para su propio provecho, el asunto se complica bastante más pues, por desgracia, estos pseudo-historiadores a veces sientan cátedra con sus “oportunos descubrimientos”.
Estos son algunos de los más sonados fraudes históricos.
Empecemos por un tal Oded Golan, un coleccionista de antigüedades que un buen día de 2002 apareció con una urna de piedra que decía ser el osario donde estuvo enterrado Jacob, hermano de Jesús. Tal afirmación la basaba en una inscripción que había en un lado de la urna y donde se leía:
“Ya’akov Bar Yoshef Akhui di Yehshúah”
“Jacob, hijo de José, hermano de Jesús”.

Gran parte de la comunidad científica no cabía en sí de gozo. Si aquello era auténtico, sería la primera prueba material sobre la familia del Mesías. Se realizaron distintas pruebas a la urna y no había duda de que databa del siglo I, de la zona y de la época donde vivió Jesús y casi con seguridad que pertenecía a la tumba de los diez osarios, lo que afirmaba aún más su autenticidad.

El pájaro posando junto al osario mientras señala la inscripción.
Salvo algunos científicos escépticos, casi todo el mundo dio por bueno el descubrimiento e incluso estuvo expuesto en museos con esa creencia y así quedó el asunto hasta el año 2004 cuando de nuevo el nombre de Oded volvió a aparecer junto a otro sensacional descubrimiento. Se trataba de una losa del famoso templo de Salomón, del que no existe ninguna evidencia material desde que Tito lo arrasara en el año 70. La pieza efectivamente era muy antigua pero algunos errores lingüísticos en la inscripción hizo mosquear a los investigadores.

La piedra se sometió a un escrupuloso examen por parte de geólogos y químicos y descubrieron en la superficie de la losa unos microscópicos fósiles marinos. Se desconoce la ubicación exacta del templo de Salomón, pero se sabe donde no pudo estar y esto era en un lugar con costa, así que la piedra era más falsa que un euro de chocolate.
Los especialistas descubrieron que la piedra, para darle aspecto de antigua, había sido recubierta por una patina especial hecha a base de piedra cogida en una zona costera. La piedra era muy antigua pero contenía los bichitos que los delataron. Este descubrimiento volvió a llamar la atención sobre el osario de Jacob y al realizar los mismos análisis se descubrió que aunque la urna era auténtica y que fue saqueada de la tumba de los diez osarios, la inscripción había sido retocada. La primera parte, lo de “Jacob, hijo de José” era auténtico, pero “hermano de Jesus” fue añadido posteriormente y “barnizado” con esa patina especial para que pareciera antigua. Oded Golan se encuentra actualmente preso en una cárcel Israelí.
También está el caso de Shinichi Fujimura. Este japonés arqueólogo aficionado parecía tener un don especial para encontrar espectaculares hallazgos. Allí donde Fujimura cavaba, se topaba con algún resto que además, adelantaba la aparición del ser humano en Japón en varios miles de años. Tanta era su habilidad para encontrar cosas, que sus compañeros le apodaban La mano de dios.

Fujimura mostrando orgulloso sus descubrimientos.
El problema vino cuando unos periodistas decidieron seguirlo un día cuando salió temprano de su casa y descubrieron su truco.Fujimura lo que hacía era enterrar los objetos, piezas de su colección, que luego encontraría “casualmente”.


Instantáneas de Fujimura pillado in fraganti
En el año 2000, ante la evidencia, Fujimura no tuvo más remedio que confesar y pedir perdón públicamente. El final es bastante trágico. Uno de sus colaboradores se suicidó y él tuvo que pasar por un psiquiátrico.
Pero eso de querer retocar la historia no es cosa sólo de nuestros días. Ya en 1869 un empresario quiso hacer bueno un pasaje de la biblia donde se dice que hubo un tiempo en que los gigantes habitaron la tierra y por eso se sacó de la manga el gigante de Cardiff. Un supuesto fósil de un hombre de más tres metros de altura. Naturalmente el engaño no duró demasiado aunque hoy aún se exhibe como una atracción.

Hallazgo del gigante de Cardiff.
Y no se puede hablar de fraudes con Historia y no nombrar al hombre de Piltdown. Un fósil hallado en 1912 y que según sus descubridores, era el eslabón perdido en la teoría de la evolución. Durante cierto tiempo, hasta 1953, se dio por bueno este hallazgo e incluso se incluyó en serios estudios sobre la evolución.

Al final se descubrió que el fósil eran restos de un mono, un orangután y un hombre, tratados para para que parecieran antiguos.
NOTA: Tampoco hace falta irse muy lejos para encontrar tartufos históricos. En este país está todavía coleando (por eso el motivo de de sólo hacer este apunte) el caso de Iruña Veleia, donde se descubrieron unas supuestas inscripciones en euskera y unos símbolos de cruces que harían replantearse la historia del país vasco y su antigüedad.

Finalmente parecen ser más falsas que unas angulas sin ojos. Para quien le interese, hay mucha información de este peliagudo asunto en Terra Antiqvae.
Visto en el libro:
Viaje por las mentiras de la historia universal de Santiago Tarín.
Más en:
Gigante de Cardiff en Mundo Neandertal
Hombre de Piltdown en Tecnología Obsoleta





Buen repaso a los fraudes “históricos”; sólo una cosilla, creo recordar que lo del hombre de Piltdown se hizo uniendo un cráneo humano con la mandíbula inferior de un gorila.
Un saludo.
Todas estas falsificaciones tienen en común que pretenden legitimar una fantasía nacionalista: intentan que la ciencia apoye un sentimiento irracional y una política.
Similar al caso del hombre de Piltdown es el Homo Pampeanus, supuesto habitante original de las tierras patagónicas y antepasado de los argentinos.
Fantastica entrada.
No se porque me he sorprendido por el encarcelamiento de Oded Golan. Sera porque tengo la idea de que si algo asi pasa en España a nadie le importa. Me intriga mucho saber los motivos que le empujaron a montar la farsa. Desde luego es distinto al caso del Japones. Este, por su parte, parece que disfrutaba sintiendose el dios de los hallazgos.
Y llegamos al caso de Iruña Veleia. ¡¡Al ver la foto he reconocido el lugar!! Mas me valia hacerlo, me pase 2 semanas de voluntariado con pico y pala (y mucho gusto y ganas) ayudando en la tarea arqueologica. Habia muy buen ambiente y creo que incluso llegamos a bromear con que alguno de los arqueologos que nos indicaban y controlaban, con animos de grandeza, habian hecho la falsificacion de la roseta vasca. La verdad que de haberlo hecho lo entenderia. Nos pasamos todos esos dias removiendo tierra y solo sacamos trozos de ceramica rota de todas las epocas y clavos romanos mayoritariamente. Eso si, una coreana del grupo que trabajaba muy meticulosamente encontro un cuchillo militar romano. Era gracioso porque estabamos divididos en dos grupos, cada uno en una zona, la zona “rica” y la “pobre”. Los de arriba sacaron monedas, el cuchillo y puede que algun material “raro” como alabastro mientras que nosotros solo sacabamos maldito pottery (arcilla).
Que recuerdos.
Evil Preacher parece que ha dado en el clavo. También hay unos cuantos fraudes respecto a los primeros pobladores de América, hace poco leí algo sobre una supuesta huella de varios millones de años
Eso de la huella en América que cita padawan es un falacia burda y grosera, como bien lo señala. Se sabe que el ser humano llegó al nuevo continente hace un tiempo realmente breve, algo así como unos 10 mil años antes de Cristo.
Otro tipo de truhanes que juegan groseramente de historiadores son los que siguen el estilo de Erich von Daniken, que en todo vestigio de civilización antigua se empeñan en mirar la huella de alienígenas iluminando a una humanidad incapaz y postrada. Así, las pirámides, egipcias o americanas, para estos atroces charlatanes tienen que ser obra de seres de otros planetas, pues parecen incapaces de reconocer cualquier crédito a los antiguos pobladores humanos. Vaya y qué paparruchas. Y a este tío no lo han metido en el calabozo, que hasta libros muy vendidos (hábrase visto que hay gente capaz de comprarlos) ha publicado. Incoherencias de la justicia.
Fraudes y mas fraudes, con decir que por un tiempo decian que las lineas e nazca eran recientes… y son verdaderas, tambien lo del eslabon perdido es otro fraude hoy nadie niega la evolucion pero no descendemos del mono
Lo de la falsificación histórica y arqueológica es algo muy corriente cuando se junta con el patriotismo, el nacionalismo o el etnicismo. Recuerda en caso de los Protocolos de Sión, o, en España, los plomos del Sacromonte. Tengo algún caso más en una entrada de mi bitácora sobre el asunto
¿y no os acordais de los famosos diarios de Adolf Hitler?
hola, leyendo los fraudes, tenía en mente lo de Iruña-Veleia, soy de al lado, y mira, lo has comentado, da vergüenza agena que se hagan estos fraudes , si al final son culpables ( que parece seguro que si lo son ) ¿ que se debe hacer con esta gentuza ? efectivamente, todo por fantasías.
un saludo
Hola buenas,
no salgo de mi asombro. Algo había escuchado pero gracias por esta redacción tan cercana y llana que hace de la historia algo muy ameno de leer y entender.
Yo también me hago la pregunta de araceli… además del descrédito ante la comunidad de historiadores y repudio total ¿Qué se hace con esta gente?
Un saludo!!
Luna
En cuanto al osario de Jacob, se ha demostrado que pertenece al siglo I d.C. y que la firma de sedimentos que contiene coincide con la Tumba de los Diez Osarios; además, el comienzo de la inscripción es original (“Jacob, hijo de José”). Entonces, si tenemos en la misma tumba un “Jacob, hijo de José” y un “Jesús, hijo de José”… 1+1=… vamos, que lo de la falsificación es una mera anécdota, opino.
Yo creo que el que robó el osario lo vio muy claro e hizo la misma deducción, así que pensó sacar pasta de ello. Peeero, el osario por sí solo, sin contexto, no tenía el mismo gancho (al fin y al cabo, Jacob y José eran nombres comunes, con lo que podría pertenecer a cualquier tumba), así que añadió el “hermano de Jesús” para “ayudar” al comprador.
Lo que quiero decir es que la falsificación de esta parte de la inscripción no le quita valor al descubrimiento del osario, y tampoco le hace perder ni ganar connotaciones.
Alvaro, ¿qué tal si ahondas un poco más en ese tema de los diarios de Hitler? Porque mira que suena interesante y no sé nada de ello, pese a que he leído bastante sobre ese lunático y sobre el gran jaleo que armó con sus locuras y maldades. A lo mejor hasta podrías facilitar una dirección con más información sobre el punto.
Me ha venido a la memoria una imagen televisiva impagable: J.J. Benítez desenterrando una piedra de Nazca. A la piedra le faltaba el código de barras…
mi historia es que yo soy diputado por el pan devolví 180 millones que ya no quiero, pues con una pension , me sostengo quisiera donarlos a los ciudadanos. recibopropuestas..