El Burro de George Washington
15 septiembre, 2008 Por Iñaki

George Washington de joven. (1772)
Las relaciones entre España y Estados Unidos casi siempre han sido difíciles e incluso, en alguna ocasión, hemos llegado a las manos con los americanos (guerra Hispano-Estadounidense). Pero esto no siempre ha sido así, ya que en un principio, cuando Estados Unidos no era más que un cachorro de país, George Washington tenía en España uno de sus mejores amigos.
Esta buena armonía no era rara, pues España fue un poderoso aliado de los rebeldes americanos en su guerra de independencia contra los Ingleses. Tanto es así, que el español Bernardo Galvez, tuvo el honor de cabalgar junto a Washington en el desfile del día de la independencia.
Por tanto no es de extrañar, que el primer presidente de los Estados Unidos, recurriera a España cuando graves y difíciles situaciones de estado le acuciaban, como en el caso que nos ocupa.
Resulta que George Washington era un amante de la vida de granja y de ella disfrutaba en las ocasiones que podía en su casa de campo de Mount Vernon.

Mount Vernon.
Allí descubrió que no había animal mejor para el trabajo de campo y transporte que la mula (cruce de burro y yegua). Por ello, el presidente estadounidense, se dedicó con especial atención a la cría de este animal para lo que era primordial conseguir un burro que fuera un buen semental.

George Washington en su granja.
Conocedor del tema, Washington sabía que los mejores especímenes, los más nobles y eficientes burros del mundo, eran los españoles. El problema era que la exportación del burro español, por su gran valía y demanda, estaba totalmente prohibida. Pero tanto anhelaba el presidente el burro español que no dudó en dirigirse, a través del Conde de Floridablanca, al mismísimo rey de España Carlos III para que tuviera a bien conseguirle un buen semental español.

Conde Floridablanca pintado por Goya.
El rey, solícito, no sólo mandó un burro, si no que le envió dos burros y un pastor, los tres de Zamora, pues la calidad del excelente burro zamorano era ya famosa por aquel entonces.

Burro zamorano-leonés.
Actualmente se encuentra en peligro de extinción.
Por desgracia, uno de los ejemplares murió durante el viaje (no fue el pastor) pero aun así, George Washington quedó encantado con el regalo del rey de España y quiso demostrar su agradecimiento escribiéndole una carta de su puño y letra que decía así:
Virginia, 19 de Diciembre de 1785. – A su excelencia el Conde de Floridablanca.
Señor:
He de tributar homenaje a su majestad por el honor que me ha hecho con su obsequio. Su valor es grande por si mismo, pero resulta inestimable por la forma y la mano de la que procede.
Le ruego, por tanto, señor, que comunique al rey mis gracias por los garañones con que ha tenido la bondad de obsequiarme, y asegure a su majestad mi agradecimiento sin límites por una muestra tan condescendiente de su real merced.
Que una larga vida, una salude perfecta y gloria inmarcesible acompañe al reinado de su majestad como es mi ferviente deseo.
Con gran respeto y consideración, tengo el honor de ser, señor, su más obediente y reconocido servidor.
G.Washington.
![]()
Firma de G.W.
Se sabe que el semental español cumplió a la perfección con la misión que se le había encomendado y Washington llegó a reemplazar todos los caballos de Mount Vernon por mulas cruzadas con el garañón español.
Por este motivo, es muy probable, que muchas de las mulas americanas que conquistaran el lejano Oeste, tuvieran sangre española por sus venas.

El texto de la carta está extraído del libro:
Historia Inaudita de España. Pedro Voltes.





Un pequeño detalle: las mulas son híbridos estériles. No pudieron por tanto dejar descendencia.
Y de allí puede ver una explicación de lo burros que son, en ocasiones, los norteamericanos.
Francia fue aliado de las trece colonias en la guerra de independencia. Una historia muy curiosa, como siempre. Gran blog, sigue asi.
Si uno de los burros murió en la travesía, entiendo que cuando Washington agradece \"los garañones\" (Sic) se refiere también al pastor. Lo que no es del todo correcto aunque realmente fuera zamorano… ;-p
Muy curioso, no tenía ni idea de esta historia.
Precioso animal que no valoramos lo suficiente actualmente. Una pena.
Kadesh, ¿cómo que no lo valoramos? Cada cuatro años hacemos presidente a uno y para colmo a algunos los dejamos repetir.
Me parece muy interesante. Con tu permiso reproduzco este artículo en mi blog, citando y enlazando su origen. Muchas gracias.
curioso! un burro español como semental en EEUU… quien lo diria!
Lástima que después de Washington no ha habido muchos amigos norteamericanos de España ni de todo lo que huela a hispano. Si hasta parece que los gringos le tienen fobia a nuestro idioma y a nuestras costumbres. A veces llegan a extremos ridículos.
rufo007: jajaja, cuanta verdad
lo siento, pero me temo que en opinión de Washingtonn, el mejor animal de trabajo era el hombre de raza negra; de sobre es sabido que era esclavista.
Si es que españa siempre ha sido puntera en éso del I+D
Buen blog el que acabo de descubrir. Existe un libro muy bueno de un norteamericano Eric Beerman titulado \"España y la independencia de Estados Unidos\", de la editorial arguval. En el se habla de las campañas españolas contra los ingleses durante la guerra de la independencia norteamericana. El siglo XVIII resultó quizás mas favorable a las armas españolas que a las inglesas en los enfrentamientos entre estas, recordemos que el gran marino vasco Blas de Lezo derrotó a una escuadra inglesa de 180 navios al mando del almirante Vernon \"la mayor hasta entonces, más incluso que la Armada Invencible\", en el intento inglés de tomar Cartagena de Indias en 1741.
Una nota final sobre los mulos y mulas, si bien todos los mulos son esteriles, en el caso de las mulas existe una pequeña proporción fértil que aunque pudan quedar embarazadas dan a luz a crias débiles y enfermizas. Seguro que nuestro pollino dejó bien alto el pabellón.
Un saludo.